Londres (EFE) - En Inglaterra ya son siete los sospechosos de padecer fiebre aftosa, dado que cuatro personas fueron examinadas ayer por temor a que hayan contraído la enfermedad, según informó el Servicio de Laboratorio de Salud Pública. El aumento de casos de personas que pueden haber contraído la fiebre aftosa despierta preocupación entre los británicos por temor a que la enfermedad se transmita entre los seres humanos, posibilidad que se ha venido descartando.
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Ayer el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Nick Brown, anunció por primera vez desde que apareció el brote una relajación de las medidas para atajar la propagación de la enfermedad entre los animales.
Cientos de miles de cabezas de ganado enfermo y sano han sido sacrificadas en cerca de dos meses en el Reino Unido con el objetivo de reducir la propagación de la enfermedad.
Síntomas
Aunque es muy raro que las personas se contagien de la fiebre aftosa, los síntomas de esta enfermedad son similares a los de una gripe acompañada de la aparición de ulceraciones en la boca. Los resultados de los análisis y los exámenes realizados a las siete personas que se cree que pueden haber contraído la fiebre aftosa no se conocerán hasta la próxima semana, según las autoridades de salud pública.
En este contexto, el comisario europeo de Sanidad y Protección del Consumidor, David Byrne, aseguró: «No hay que exagerar», porque aunque existe una posibilidad mínima, «no se trata de una enfermedad grave». Byrne señaló: «El supuesto contagio de estas personas no preocupa a las autoridades británicas ni a mis asesores, porque aunque nos entristece que la gente enferme, no se trata de una enfermedad seria y las posibilidades de contraerla son mínimas». Reconoció, no obstante, que es necesario garantizar la seguridad de las personas que transportan los cadáveres de los animales para su incineración.
Gran Bretaña va a flexibilizar su política de sacrificios masivos de ganado después de 67 días de lucha encarnizada contra la aftosa, anunció Brown en el Parlamento.
En tanto, la Comisión Europea investiga las posibles consecuencias que la incineración de los cadáveres de animales contagiados puede tener sobre la salud humana.
El comisario europeo aseguró que «dentro de unas pocas semanas» presentará un informe con los resultados de la investigación. Byrne respondía así a las preguntas de los periodistas sobre la polé-mica surgida en el Reino Unido sobre si la incineración de los cadáveres de los animales afectados por esta enfermedad vírica entraña consecuencias para la salud al desprender dioxinas cancerígenas.
El número total de casos confirmados de fiebre aftosa se eleva a 1.483 desde su aparición, el 19 de febrero. Mientras que el número de animales sacrificados o condenados a muerte asciende a 2,5 millones.