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La capacidad de molienda aceitera llegará en 3 años a 37 millones de toneladas anuales, producto de las inversiones previstas por 475 millones de dólares en el complejo aceitero-sojero que rodea al Gran Rosario.
El país es el primer exportador mundial de aceite de soja, ya que destina a ese mercado 92 por ciento de la producción. La disponibilidad de soja prevista para molienda, según las proyecciones de superficie sembrada para 2007, será de 33 millones de toneladas, si se restan los 12 millones que se exportan como poroto sin industrializar.
Este aumento de la demanda de la industria aceitera, como consecuencia de la expansión en la molienda por encima de la disponibilidad de soja en el mercado interno, asegura a la producción argentina un precio levemente superior al que fijen los mercados internacionales.
La producción de la cosecha 2003-'04 alcanzó 33 millones de toneladas, de las cuales 12 se exportan como poroto, tres están en silos y las restantes 18 se procesan y exportan. La perspectiva con el grano implica la continuidad de lo que se conoce como el «boom de la soja», que expandió las fronteras del cultivo y dio lugar al proceso de sustitución de producciones ganaderas, tamberas y frutihortícolas, y también a un acelerado proceso de desmonte en regiones tradicionalmente no destinadas a la agricultura.
Algunos analistas del sector, en cambio, consideran que se está muy cerca de la sobreinversión, que podría generar incluso una capacidad industrial ociosa de hasta de 20 por ciento, lo que daría lugar a un posterior proceso de fusiones y absorciones, de no conseguirse importar desde Paraguay y Brasil suficiente soja para alimentar las plantas aceiteras.
Desde Paraguay ya se registraron algunos despachos a través de la hidrovía Paraná-Asunción y hay gestiones con exportadores brasileños, pese a los fuertes intereses ferroviales de ese país que combaten la hidrovía, que pugnan por llevar la producción sojera a los puertos del Atlántico.
El proceso de inversiones industriales y portuarias se mantiene constante. El último anuncio se realizó el 24 de agosto último por la multinacional Louis Dreyfuss, que tras realizar una ampliación por 2 millones de dólares en su planta de General Lagos, al sur de Rosario, ahora iniciará la construcción de un nuevo puerto industrial en Timbúes, 40 kilómetros al norte de Rosario. Esta planta tendrá una capacidad de procesamiento de 8 mil toneladas diarias y estará junto a otra que construirá el grupo Noble, de capitales chinos.
Ambas aprovecharán el impresionante canal natural del río Coronda, que a esa altura alcanza una profundidad de 40 pies, 8 más que el dragado que se realiza en los pasos críticos del Paraná, para sacar por la hidrovía la producción rumbo a puertos de ultramar.
El complejo de terminales portuarias y aceiteras que rodea a Rosario pasó de procesar 8 millones de toneladas de granos en 1986 a 28 millones de toneladas durante 2003.
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