Inquietud por disponibilidad de humedad para los cultivos
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El profesional santafesino llegó a la conclusión de que en la actualidad «las precipitaciones se concentran en algunos períodos del año», luego de comparar los registros pluviométricos de tres décadas en la zona rural de la localidad de Cepeda.
En el país se encuentra bajo riego sólo un millón y medio de hectáreas, mientras los restantes casi 30 millones de hectáreas se cultivan con la modalidad de secano -con el agua de lluvia y con la capacidad de retención capilar de humedad-, confirmó un técnico en agroecología de la Secretaría de Agricultura de la Nación.
Si bien la Argentina es uno de los países de mayor disponibilidad de agua dulce en el mundo, es imposible almacenarla para el agro ya que por cada centímetro de agua de lluvia caída, en promedio sólo se alberga en el perfil del suelo un milímetro en el estrato más superficial, y el resto se pierde.
La situación del cultivo de trigo sirve como ejemplo: necesitapara desarrollarse de manera óptima alrededor de 400 milímetros de lluvia por año, unos dos millones de litros por hectárea, pero con el actual régimen, el cultivo puederecibir 400 milímetros en tan sólo ocho días, y en el momento en que menos lo necesita. «Con nuestra producción clima-dependiente, estamos en una situación de alta vulnerabilidad-que nos obliga a preguntarnos qué suelos vamos a tener», señaló Montico.
«No hay que confundir suelo duro con uno compactado por un cementante natural. La compactación es falta de porosidad», advirtió el especialista, para quien «en nuestro método de secano los sistemas son ineficientes, sin alcantarillas ni badenes o algunas obras de ingeniería que capturen el agua y den tiempo a que se infiltre».


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