Tokio (ANSA). El presidente de una de las mayores cadenas de criaderos avícolas de Japón y su esposa aparecieron ayer ahorcados en una zona boscosa de Kyoto, tras las acusaciones por haber ocultado la presencia de gripe aviar en sus granjas. Hagimu Asada, de 67 años, y su esposa, dejaron numerosas cartas de despedida, lo que afirma según los investigadores que se trató en ambos casos de un suicidio. «Nos hemos equivocado y hemos creado graves inconvenientes al país», dice una de las cartas dejadas por el matrimonio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El primer ministro, Junichiro-Koizumi, dijo en el Parlamento que «es una noticia muy triste. Pero la industria agroalimentaria y el gobierno central y local deben tener una inmediata enseñanza. La seguridad del alimentoes fundamental y cualquier esfuerzo debe realizarse para recuperar la confianza».
La cadena de criaderos Asada Nosan Co fue acusada de contribuir a la expansión de la gripe avícola en Japón por ocultar durante casi una semana información sobre la muerte de aves en sus granjas.
Las aves en el criadero de Tamba murieron a un ritmo de mil por día, durante una semana,en la provincia de Kyoto, donde las autoridades fueron alertadas por una llamada anónima. Asimismo, se confirmó en Japón que dos cuervos encontrados muertos días atrás en los criaderos de Asada estaban infectados con el virus H5N1. Los expertos japoneses estimaron como altamente probable que los cuervos hayan contraído el virus avícola en los criaderos de Asada y no en forma inversa, como temían las autoridades. Una de las hipótesis es que los cuervos hayan facilitado la expansión de la enfermedad en Japón, que no registraba casos de gripe avícola desde la epidemia de 1925.
Dejá tu comentario