La gravedad de la "vaca loca"
Prevención
Lo difícil de destruir esos priones es que sólo mueren a más de 600 grados o en soda cáustica, por lo cual, entre otros problemas que tiene la UE, es que lo animales que deben matar, no saben cómo destruirlos, pues enterrándolos contaminan los suelos y las napas acuíferas.
Nuestro país debe extremar los cuidados de la introducción del BSE puesto que las consecuencias para nuestra economía serían tremendas, pues se nos cerrarán los mercados, dado que en el mundo estamos considerados en primera categoría por la ausencia del mal.
Toda precaución no es suficiente: control de fronteras, de importaciones de alimentos y productos de origen animal que puedan ser portadores del mal; incineración de los catering de los aviones que vienen a la Argentina, decomiso de alimentos que se quieran introducir, etcétera.
Deberán dotarse de fondos suficientes tanto al INTA como al SENASA para que continúen con sus investigaciones, porque gracias a esos trabajos poseemos la información de la inexistencia de la enfermedad en nuestro país.
Con respecto a nuestros países limítrofes, con la experiencia de la aftosa cabe una gran responsabilidad al Ministerio del Interior por la vigilancia de fronteras y al SE-NASA para el control de la entrada de animales de nuestros vecinos.
Recordemos que Brasil, Paraguay y Bolivia han importado de la Unión Europea animales bovinos como así también embriones, con el agravante de que en Brasil los ovinos registrarían casos de scrappie, de acuerdo con las informaciones.
A su vez, deberá controlarse la introducción de embriones de otros países, pues ellos, a su vez, han importado ya sea reproductores o embriones de países europeos.
Espero que nuestras autoridades tomen los recaudos pertinentes y no tenernos que lamentar de la ineficiencia de nuestros funcionarios que luego se van de su cargo sin sanción alguna.
