La UE teme que la aftosa se extienda al continente
La fiebre aftosa afecta ya a una treintena de explotaciones ganaderas en Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. El gobierno autónomo escocés confirmó ayer la detección de los primeros casos de esta fiebre en la región, que no había sido afectada por la enfermedad desde que se descubrió el primer brote en el norte de Inglaterra, hace cerca de dos semanas.
En tanto, los precios de carne ovina en Francia crecieron en torno a 30 por ciento en la última semana, fruto del cierre de la frontera británica a causa de la fiebre aftosa, indicaron fuentes sindicales del mercado de abasto Rungis, uno de los más importantes de ese país.
Alzas
Añadieron que los comerciantes de carne tratan de paliar el alza de los precios con un aumento de las importaciones españolas, pero éstas no llegan al número de cabezas prove-nientes del Reino Unido.
Europa se puso en pie de guerra por temor a que la epidemia de fiebre aftosa salte de las islas al continente. Las autoridades están tomando medidas cada vez más drásticas debido a que la enfermedad es altamente contagiosa.
El sacrificio «por precaución» se cifra ya en decenas de miles de animales, sobre todo ovejas y cabras procedentes del Reino Unido o que estuvieron en contacto con animales de ese país.
El comisario europeo de Salud, David Byrne, estimó que «la vacunación de animales contra la fiebre aftosa sólo será un instrumento de último recur-so», siguiendo con la política de no vacunación que decidió llevar a cabo la UE en 1990.
