El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Estas cifras se encuentran notablemente alejadas de lo que ocurría en épocas pasadas. Por ejemplo en el año 1982 se sembraron 910.000 hectáreas con una producción de 730.000 toneladas. A partir de ese año la baja de área destinada y la producción de lino fueron en continuo descenso. Hubo años donde existieron intentos de recomponer la producción -caso el período 1995/96 y 1997/98-, pero siempre las hectáreas utilizadas por los productores para este cultivo fue en constante disminución.
Esto influye para que los rindes no sean los adecuados como para justificar la realización de una siembra rentable. Con el paso del tiempo se ve cada vez con más claridad que el futuro del lino en la Argentina va camino de la desaparición total.
Dejá tu comentario