11 de julio 2002 - 00:00

Noticias Agropecuarias

• Baja venta de harina al exterior

«El gobierno nacional insiste en mantener las retenciones de 20% las exportaciones de harina. Y las retenciones a la harina no producen una caída en el precio del pan ni del trigo como pretende el gobierno, ni significa una mayor recaudación de ingresos como necesita. Sólo produce daños a los numerosos molinos que trabajan para los mercados de exportación, que deberán ajustar sus estructuras ante esta lamentable situación», se quejó ayer el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Carlos Boero. Hace tres meses que el gobierno llevó las retenciones de 5% a 20% para las ventas de harina al exterior y esto podría perjudicar exportaciones de harina por u$s 70 millones. «A pesar de que en numerosas reuniones entre diversos funcionarios y esta federación quedó en claro que la medida era inocua para recaudar más dinero para el Estado y lograr que bajen los precios, se sigue adelante con las retenciones sin que ningún argumento lo justifique. Su vigencia sólo causa daño, impidiendo la exportación», añadió Boero. Los molineros exhiben datos: «Han desaparecido prácticamente las exportaciones de harina, las retenciones de 20 por ciento, en vez de defender el trabajo de los argentinos favorece a las industrias molineras de otros países que permanentemente defienden su producción poniendo trabas a las importaciones de harina y que, sin duda, sabrán aprovechar la oportunidad para ocupar los mercados trabajosamente conseguidos por la Argentina»
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• Nuevas quejas por pagos desdoblados

La Federación Agraria Argentina denunció, una vez más, como «medida unilateral y arbitraria» la decisión adoptada por los compradores de granos de desdoblar el pago por las liquidaciones de cereales, abonando 90% de la operación en los plazos de práctica y 10% restante a los 120 días, está causando a los productores un enorme perjuicio. Mediante un comunicado, FAA explicó que «para un productor de trigo que haya vendido sus granos en la primera quincena de febrero al momento de percibir 10% injustamente retenido, se encuentra que de los 100 kilo-gramos originales por tonelada recibe el valor de tan sólo 41,83 kilogramos de trigo. En dólares, la diferencia es aun mayor ya que un productor que vendió su trigo el 15/02/ 02 recibió $ 194,50 la TT = u$s 102,37, aplicándosele una retención de $ 19,245 = u$s 10,24. El 15/06/02 con el valor retenido adquiere tan sólo u$s 5,53». FAA agrega que «si estos importes lo multiplicamos por las toneladas de trigo, girasol, maíz, soja y demás productos exportables, llegamos a una cifra varias veces millonaria que no es nada más ni nada menos que una formidable transferencia de ingresos de los sectores productivos a las multinacionales exportadoras».

• Seminario sobre cadena olivícola

La Fundación ArgenINTA comunicó que el 22 de julio se desarrollará en Capital Federal el seminario-taller «Hacia la diferenciación y competitividad de los productos agroalimentarios: certificación en la cadena olivícola». Durante el mismo se hará una presentación de los servicios de la fundación, destacándose la certificación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP), según normas IRAM y reglamentaciones Mercosur. Se efectuará además un panel de discusión en el que participarán profesionales con amplia experiencia en las temáticas de calidad de aceitunas y aceite de oliva. Dado que existen cupos limitados y que se trata de una actividad de capacitación no arancelada, se recibirán inscripciones hasta el 17 de julio. Los interesados pueden llamar al 011 - 48026101 o [email protected]; [email protected].

• Quieren reducir los subsidios

La Comisión Europea propuso una reforma de las ayudas a la agricultura que reduciría los subsidios a la producción y fomentaría el respeto del medioambiente y la calidad de los productos manteniendo la misma cantidad, lo que no perjudicaría a los países en vías de desarrollo. La propuesta sigue la línea de la reforma comenzada a principios de los '90 para pasar de un apoyo a la agricultura intensiva a una producción extensiva y de calidad, considerada aun más necesaria tras las recientes crisis de la «vaca loca» y la fiebre aftosa. Las ayudas a este sector, que la UE practica desde hace 40 años y suponen casi la mitad de su presupuesto, es decir, unos 45.000 millones de euros anuales, no disminuirían, sino que cada país seguiría recibiendo las mismas, pero redistribuidas según los nuevos criterios.

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