Preocupa el manejo de fondos que inciden en las cotizaciones

Campo

El USDA informaba un avance en la siembra de maíz en los EE.UU. de 30%, contra 35% del año anterior y 22% del promedio de los últimos 5 años. Entre los estados más avanzados, dentro del área núcleo, se encuentran Illinois (64% implantado), Ohio (54%), Indiana (36%), Iowa (17%) y Kansas (41%). Por su parte, el USDA informó que las condiciones de trigo de invierno declinaron ligeramente en el curso de esta semana. El trigo en situación «buena a excelente» alcanza 68%, un punto por debajo de la semana anterior. El trigo de primavera, en tanto, se encuentra implantado en 40%, contra un promedio habitual a esta altura del año de 28%. El exceso de humedad reinante provocó alguna incertidumbre sobre la marcha de la siembra en el «corn belt».

Más allá de éstos y de otros fundamentos que por lo general determinan su tendencia -tales como la oferta y demanda-, los mercados de granos se encuentran fuertemente influidos por el accionar de los fondos de materias primas, que han acusado una importante y marcada presencia en los últimos tiempos, ya que han sido capaces de alterar significativamente las cotizaciones.

En general, cuando se habla «de los fondos», nos referimos a los que tradicionalmente entran en el mercado en un sentido u otro.

Son fondos manejados de un modo totalmente discrecional por parte de sus administradores, y son ellos quienes resuelven si entran en una plaza «comprados» o «vendidos», especulando con que los precios suban o bajen y así lucrar con una diferencia que reflejarán en sus balances de resultados. Más allá de esta clase de operadores, comienzan a surgir otros, llamados en los EE.UU. «Index funds», y que pertenecen a una familia nueva que negocian en el mercado del lado comprador exclusivamente.

• Mercados

Paulatinamente, el interés por invertir en los distintos mercados de materias primas creció en forma sostenida, sobre todo a partir del momento en que los índices asociados a ellos registraron bajas históricas, como el Goldman Sachs Commodity Index (GSCI) en 1998 y el Commodity Research Bureau (CRB) en 1999, y también a partir de la gran baja del mercado bursátil de los EE.UU. en marzo de 2000, cuando languidecía la burbuja creada en torno a las compañías «punto com».

Estos nuevos fondos cuentan con la capacidad de volatilizar enormemente la plaza granaria, no acostumbrada aún a recibir grandes montos de volumen por vías distintas de las tradicionales, vinculadas estrictamente al interés comercial.

Próximamente, comenzará a cotizar en la Bolsa de Alemania un certificado representativo del GSCI. Allí, los inversores contarán con la capacidad de comprar cuotapartes de diversas materias primas, para cubrirse de las expectativas inflacionarias globales, y esta operatoria redundará necesariamente en mayor participación por parte de los fondos en los mercados de granos.

Estos certificados que cotizan en las Bolsas y que comprenden diversos índices de acciones por distintos sectores, además de «warrants» vinculados al oro, son lo que se viene en materia de inversión en el mundo. Se los conoce como «exchange traded funds», y no extrañaría ver próximamente certificados de este tipo que amplíen el espectro hoy existente. Casi con seguridad, los granos no permanecerán ajenos a esta nueva tendencia.

Varios analistas piensan, además, que la suba de hace algunas semanas en los futuros de energía como el petróleo pueden generar subas significativas en el resto de los commodities y una mayor inflación, lo que, además, podría determinar que la Reserva Federal de los EE.UU. incremente su tasa de interés. La flojedad relativa que se verifica en la cotización del dólar resultaría ser alcista para las materias primas que cotizan en esa moneda de referencia.

Como se verá, un nuevo y poderoso elemento se ha sumado al análisis cotidiano del mercado de granos y nada de lo que acontezca en otras plazas de commodities dejará de tener consecuencias en el mercado de cereales.

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