26 de junio 2002 - 00:00

Producción: cómo aumentar el valor

La Argentina tiene en la actividad agropecuaria un pilar de su economía. Aporta en forma directa 15 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y explica más de la mitad de las exportaciones. Inclusive, durante los últimos tiempos el sector dio muestras elocuentes de su capacidad de crecimiento en base a inversiones e incorporación de modernas tecnologías en todas las etapas de las cadenas agroalimentarias. De hecho, se incorporaron alrededor de 7 millones de hectáreas adicionales a la producción granaria generando la duplicación de las cosechas.

Con estos valiosos avances productivos de la última década (1990-2000) se logró crecer de 33 a 62 millones de toneladas de granos. En suma, el país obtuvo un crecimiento sectorial promedio de 4,1 por ciento anual, que mejora ostensiblemente la tasa de 1 por ciento de la década del '80. Y es de destacar que esta evolución no sólo implicó transformaciones profundas en las estructuras de producción, sino también en el procesamiento y en la distribución de los alimentos.

• Reflexión

Ahora bien, debido a que el mercado internacional de productos del agro es un circuito sumamente dinámico que crece a tasas elevadas y del cual la Argentina participa sólo con 3 a 4 por ciento del global mundial, resulta oportuno crear ámbitos de reflexión sobre las problemáticas sectoriales. Es por eso que desde la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, a través del Programa de Agronegocios y Alimentos se hará una amplia convocatoria a todos los referentes del campo, sean entidades de productores (SRA, CRA, FAA, Coninagro), entes oficiales o internacionales ( SAGPyA, INTA, SENASA,AACREA, IICA) o empresas privadas.

Una de las premisas que forma parte de este llamado es realizar un ciclo de seminarios (el primero de los cuales tendrá lugar mañana en la FAUBA) que permita repensar la actividad a partir de la valiosa experiencia de sus protagonistas.

Entre las ideas fuerza de estos foros está la de ayudar a formar opinión y definir lineamientos para cumplir con diversos objetivos centrales: alentar la creación de una auténtica política agropecuaria, crear mejores condiciones para las explotaciones del agro, mejorar la competitividad de las empresas agroalimentarias a partir de la eficientización de sus costos, dar sustentabilidad ambiental a todos los procesos productivos, fomentar la agroindustria regional y, en especial, definir estrategias para aumentar el valor de la producción y su calidad.

Este último tema surge como prioritario en el nuevo escenario internacional donde se maneja el sector agropecuario si se tiene presente que el precio promedio por tonelada exportada de agroalimentos desde la Argentina representa la mitad de el de Australia y sólo la cuarta parte del correspondiente a Nueva Zelanda.

(*) Ex secretario de Agricultura de la Nación

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