«El sistema de producción orgánica de carnes es el más seguro del mundo. En virtud de las rigurosas normas de producción ecológica, como de la exigencia de las agencias certificadoras, no se ha registrado ningún caso de 'vaca loca' en el mundo dentro de los sistemas de producción orgánica», aseguraron los productores agrupados en el Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO).
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La producción animal orgánica o ecológica es certificada y debe cumplir una serie de normas verificadas mediante inspecciones periódicas y avaladas por sucesivas instancias de verificación. El seguimiento se realiza desde la forma de producción hasta la góndola y garantiza que las partidas orgánicas no entren en contacto con las producidas en forma convencional, informó la entidad.
Las normas de producción orgánica prohíben taxativamente para la alimentación del ganado los subproductos de matadero, que fueron los causantes de la aparición del síndrome de la «vaca loca» (BSE, Encefalopatía Espungiforme Bovina). También prohíbe el uso de todo anabólico, hormona o promotores artificiales del crecimiento. La entidad que dirige Rodolfo Tarraubella aseguró que «el ganado vive libre, 'ganado pastoril', y las pasturas no pueden ser fumigadas con ningún agroquímico», y agregó que «está expresamente prohibido el sistema llamado Feed-Lot».
Asimismo, el especialista en producciones orgánicas indicó que «como resultado de la aplicación estricta de esta normativa, no se registró hasta el momento ningún caso del síndrome de la 'vaca loca' en ningún lugar del mundo».
En este sentido, MAPO informó que esta seguridad alimentaria dio como resultado una demanda insatisfecha en más de veinte veces la cantidad de cabezas de ganado orgánico que tiene la Argentina.