La Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa) solicitó ayer apoyo al SENASA, Gendarmería y Prefectura para que colaboren con la Policía salteña en el control de la frontera con Paraguay, ante la decisión del gobierno nacional de prohibir el ingreso de productos de origen vegetal y animal provenientes del país vecino, debido a la posible aparición de un brote de aftosa. Fuentes oficiales informaron que el pedido de apoyo surgió luego de la reunión que mantuvo el titular de la comisión, Rodolfo Marinaro, con representantes de los productores y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Los funcionarios analizaron ayer el alerta sanitario establecido por el SENASA para Salta, Formosa, Misiones, Chaco y Corrientes, todas provincias que limitan con Paraguay, como medida preventiva ante la sospecha de brotes de aftosa en el país vecino.
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Asimismo, comenzó la desinfección de camiones y maquinarias agrícolas, y también la vacunación de bovinos, desde la localidad de Misión La Paz, en el departamento salteño de Rivadavia, hasta Salvador Mazza, en la frontera con Bolivia. Esta vacunación involucra a unos cien productores y ocupará entre 6.000 y 8.000 dosis de antiaftosa, mientras que en otros puntos de Orán y San Martín se vacunarán establecimientos considerados de alto riesgo.
«Teníamos previsto en la provincia un plan de vacunación antiaftosa que comenzaría el 15 de octubre, pero se va a modificar, porque estamos utilizando en la frontera un remanente de dosis que habíamos pedido a la Nación», dijo Marinaro. «Este plan preventivo se llevará a cabo hasta que se elimine totalmente la sospecha de aftosa», indicó Marinaro, tras lo que agregó que en la reunión la Coprosa determinó además que reclamará 300.000 pesos que el SENASA adeuda a los productores, por la campaña de vacunación 2001. • Tensión
En tanto, existía cierto grado de tensión en la zona fronteriza de Clorinda, donde se incrementaron los controles sanitarios a ambos lados de la frontera argentino-paraguaya. Si bien el tránsito en el paso fronterizo San Ignacio de Loyola es normal, los vehículos argentinos que circulan hacia la capital paraguaya son objeto de estrictos controles tendientes a verificar que no se transporte ningún tipo de fruta, verdura o carne.
El vicepresidente primero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Ricardo Buryaile, dijo que «estas medidas no favorecen a ningún país y es una muestra más del desorden internacional» que impera en estos tiempos. El ruralista indicó que el problema «debe resolverse definiendo inmediatamente si existe verdaderamente un foco infeccioso» en Paraguay.
Por su parte, la Comisión Europea pidió informaciones a las autoridades paraguayas. «Por el momento no tenemos ninguna confirmación de Paraguay, hemos oído rumores y también que Brasil y la Argentina cerraron sus fronteras, y pedimos información a Paraguay», aseguró una fuente europea.
Según la Comisión, «si hay aftosa podríamos tomar medidas». «Si hay garantías en una región, podríamos regionalizar, pero si la situación no está clara, podríamos bloquear todo el país», explicó la fuente. El posible brote podría retrasar la reanudación de las exportaciones de carne bovina de Paraguay a la Unión Europea después de que en setiembre las autoridades comunitarias autorizaron la importación.
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