El aumento de la recaudación de la que tanto se ufana el gobierno no se basa en la mejora de la actividad interna. Ella es el reflejo de los efectos que provocaron la devaluación y la posterior inflación; y, además, de la reaparición de las tristemente célebres retenciones.
La cosa es que los ingresos fiscales mejoraron 52% en los primeros ocho meses contra igual período del año 2002.
• Ganancias +86 por ciento. • Bienes personales +256 por ciento. • Ganancia Mínima Presunta +172 por ciento. • Derechos de exportación +124 por ciento. • Combustibles +16%. IVA +33 por ciento.
El aumento que se ve por recaudación en Ganancias, Bienes Personales y Ganancia Mínima Presunta tiene su explicación en la inflación, desatada por la fuerte devaluación en los primeros meses del año pasado. El ingreso de Ganancias fue especial, ya que al no ajustarse los gastos y egresos por inflación, éste quedó artificialmente más elevado y así generó la fuerte suba en los ingresos del fisco. Esta trampa de cálculo fue una maniobra oportunista.
Por otra parte, la imposición de las retenciones a las exportaciones (luego de más de 12 años de desaparecidas), explica el aumento de los impuestos por comercio exterior.
Ningún rubro de la recaudación tributaria subió tanto como el del comercio exterior. Aumentó casi 110%. Durante los primeros meses del año 2002, se recaudó por un monto de $ 3.552 millones y durante el mismo período de este año por un monto de $ 7.441 millones.
Dejá tu comentario