La inflación y los precios máximos no incentivaron la construcción de infraestructura para guardar la mercadería.
El principal objeto de una propuesta para modificar la ley de warrant es volver a convertir el certificado en una garantía privilegiada para cualquier acción pública ante demanda judicial, tanto a sociedades como a personas. Quien toma un certificado warrant debe volver a creer que tiene una garantía real de inmediata ejecución como lo establecer ley. Lamentablemente el mal uso que se hizo desvalorizó este fundamental instrumento para financiar a menor costo todos los procesos de producción, comercialización e industrialización, hasta que los productos lleguen a los mercados y se vendan.
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La falta de recursos o la onerosa financiación por las permanentes crisis económicas y políticas que vivió el país fue una de las causas del ineficiente desarrollo de la infraestructura del país, porque había que entregar la mercadería en fábrica o en puerto para hacerse de recursos. La inflación y los precios máximos no incentivaron a guardar la mercadería. Esta situación determinó que los grandes acopios se concentraran en los puertos y se desactivara la construcción en el interior. Simultáneamente la urgencia de llegar a puertos con la mercadería para hacerse del dinero se priorizó el desarrollo del transporte por camión en contra del ferrocarril, porque no estaba en condiciones de responder a esa demanda, por el ineficiente servicio que prestaba.
Si se hubiera planificado a largo plazo y el funcionamiento del warrant fuera como determinaba la ley, con depósitos independientes a las del dueño de la mercadera, la situación del país sería totalmente diferente en lo que hace a la logística de acopio y de transporte.
Situación diferente
La Ley Nº 9.643 vigente que definía el funcionamiento del warrant fue sancionada en el año 1914 para cubrir una necesidad del comercio de la época. La actual situación es totalmente diferente y es necesario adaptarla a los usos y costumbre. Mucho ha hecho el sector privado en el desarrollo de la actual logística para atender los actuales volumen de cosecha, al estar desregulada toda la actividad y tener la libertad de fijar las tarifas, pero la situación está al borde de su capacidad por un parque de camiones muy antiguo y las rutas con los accesos a los puertos con grande déficits de inversiones que agravan los temas de seguridad en las rutas y encarecen los fletes. Las modificaciones más importantes que se propone es que el dueño de la mercadería y el dueño del depósito serán solidariamente responsables por las pérdidas que pudieran ocurrir para volver a jerarquizar el warrant como garantía privilegiada. Esta modificación está directamente relacionada a la responsabilidad que le cabe al dueño del depósito como al propietario de la mercadería. Los usos y costumbres permitieron que cuando la mercadería desaparecía, el dueño de acopio -silo o galpón- no le cabía ninguna acción ejecutiva inmediata como determinaba la Ley de Warrant. Situación que determinó innumerables juicios y encarecimiento del warrant a pesar de ser una garantía real.
Con la sanción de nueva ley vamos a permitir adaptarla a los nuevos usos y costumbre en el manejo de la logística de cosecha y comercialización, especialmente para que el productor cuando guarda su grano en sus silos o inclusive en silos bolsas en su campo, con ciertas condiciones adicionales en este caso, se pueda hacerse de parte del dinero para poder pagar los compromisos más urgentes y poder negociar con tranquilidad la producción cuando los mercados se estabilizan después de la cosecha.
Va a permitir aprovechar mejor la infraestructuray la logística actual para poder atender en tiempo y forma una cosecha de 90 millones de toneladas, permitiendo la entrega de los granos trabes de todo el año haciendo más horizontal la temporada alta y baja en la demanda de camiones. De esta forma se incentiva la ampliación de la capacidad de almacenamiento en manos de los productores en condiciones para poder segregar los productos especiales que tienen que comercializarse con trazabilidad, al ser la única manera de poder acceder a su mejor valor para que justifique el trabajo de producir productos diferenciados.
Facilitación
La modificación que propongo a la Ley de Warrant no cambia en nada la política del gobierno ni necesita ningún recurso del Estado. Todo lo contrario es un instrumento fundamental para facilitar toda la logística de cosecha y de transporte ante el nuevo récord de cosecha de 90 millones de toneladas, y es la forma que los productores puedan defender mejor el valor de su producción porque no tiene urgencia de negociarlo al tener un certificado warrant para hacerse de los recursos a menor costo porque posee una garantía real de inmediata ejecución y asegura con una póliza de seguro ante los riesgos previsibles.
Con todos estos argumentos, debería ser uno de los temas a acordar entre las entidades y el gobierno es la mesa de trabajo para poderlo sancionar lo más rápido posible.
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