3 de julio 2002 - 00:00

Sector lechero no podría abastecer mercado interno

Sector lechero no podría abastecer mercado interno
El sector lechero sigue sufriendo fuertes pérdidas, luego de la devaluación del peso. Según un estudio del movimiento CREA, en el ejercicio 2000/'01 los tambos CREA obtuvieron un resultado final promedio de 149 pesos por hectárea. Pero si en el ciclo 2001/'02 quisieran obtener el mismo resultado, tendrían que percibir 42,45 centavos por litro por la leche entregada. Se trata por cierto de una cifra demasiado lejana al precio que reciben los tamberos en la actualidad.

Así lo determinó un estudio realizado con información de 44 empresas CREA que cuentan con 79 tambos, ordeñan 21.200 vacas y producen casi 390.000 litros por día.

• Tambos

La muestra está integrada por tambos de las zonas de San Guillermo (Santa Fe), Trenque Lauquen, Ameghino, General Villegas, Lincoln, Tandil, Samborombón, Luján y Navarro. «Con una alta proporción de sus costos dolarizados, el precio de la leche pesificado y plazos de pago muy extendidos en un escenario de inflación, el sector dedicado a la producción primaria de leche no podría estar peor», indicó Marcos Snyder, asesor del CREA Navarro, al interpretar los resultados. «En los últimos tres años, los resultados económicos fueron cayendo para hacer que el tambo sea un negocio de escasa o nula renta. Y la devaluación nos puso al borde del quebranto», añadió el técnico. El precio de la leche pagado al productor durante 2000/'01 osciló entre 19 y 22 centavos de peso por litro. En la actualidad, el precio pagado por las industrias lácteas se ubica en torno a los 24-28 centavos por litro.

Sin embargo, los valores promedio de los insumos de los tambos registraron un aumento significativamente superior al experimentado por el precio de la leche pagada al productor. Por ejemplo: el afrechillo, que en la campaña 2000/'01 tenía un valor promedio (a moneda constante abril de 2002) de 62,80 pesos por tonelada, en el ciclo 2001/'02 pasó a costar 100 pesos por tonelada. Otro tanto ocurrió con el maíz, la semilla de algodón, los herbicidas y hasta las labores. «Los tambos que siguen en actividad se están descapitalizando de manera creciente. Debido a los fuertes ajustes que se han realizado en los últimos dos ejercicios, ya no podemos hablar de seguir reduciendo los costos fijos; lo único que puede revertir la situación es un incremento de los precios de la leche pagada al tambero», apuntó Snyder.

«El problema es que la recesión del mercado interno, al cual se destina 85% de la producción, impide el traslado del precio a la góndola. Este ajuste recae sobre las espaldas de los tamberos», agregó el asesor. En teoría, la nueva paridad del peso debería haber impulsado una oleada exportadora de productos lácteos argentinos hacia nuevos mercados (tal como está ocurriendo con la industria cárnica). Pero esto no fue lo que sucedió.

• Exportaron

Un caso testigo de tal situación es lo ocurrido en el mercado chileno. Durante 2001, las empresas argentinas exportaron 8.159 toneladas de productos lácteos a ese país por un valor aproximado de 17 millones de dólares. Pero en el primer trimestre de 2002 sólo se habían vendido a Chile lácteos por un monto de sólo 1,6 millón de dólares.

De esta forma, la lechería argentina se encuentra con una menor oferta de leche -generada por el cierre de tambos y por reducciones importantes de las cargas animales de las unidades que aún siguen en pie- y con un mercado interno que muestra una curva de consumo con tendencia claramente decreciente.

Por lo tanto, en el actual escenario,
los especialistas consideran que el abandono de la actividad lechera por el más competitivo negocio de la agricultura constituye una alternativa ampliamente aceptable ante las dificultades que enfrenta la producción primaria de leche. Con esto no sería una sorpresa observar hacia fines de este año o comienzos del siguiente que la oferta de leche en la Argentina -en su tendencia decreciente- no alcance a abastecer ni siquiera a la demanda local de lácteos.

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