Segundo brote de tuberculosis en reses de Baviera
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, advirtió que subvencionar el sacrificio de vacunos, cuya crianza ha sido previamente subvencionada, sería, a la larga, una "locura".
En un discurso pronunciado en la reunión del SPD de Miércoles de Ceniza, día tradicional de mítines en Alemania, Schroeder hizo grandes elogios a la "firmeza" de su ministra de Agricultura y Protección del Consumidor, Renate Künast, que ha defendido en Bruselas una postura contraria a la de seguir con los sacrificios.
Sin referirse directamente a las políticas de la Unión Europea (UE), Schroeder preguntó: "Quién va a aceptar que se subvencione la crianza de animales y que después se subvencione su sacrificio... sería una forma loca de hacer política".
Para evitar eso, hay que volver a lograr que los consumidores compren carne y para ello hay que establecer "una fuerte alianza entre los campesinos que trabajan duro y los consumidores".
Previamente, el canciller había criticado al jefe del Gobierno de Baviera, Edmund Stoiber, y afirmó que el hecho de que ese estado esté particularmente afectado por el mal de las vacas locas y otras enfermedades en animales, se debe a la "malsana alianza entre campesinos que son funcionarios de la Unión Socialcristiana (CSU) y el Gobierno regional" de ese partido.
En la reunión de la CSU del Miércoles de Ceniza, Stoiber arremetió contra los planes del Gobierno de coalición roji-verde para superar la crisis causada por la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EBB) -popularmente el mal de las vacas locas- y acusó a Schroeder de no ser solidario con los campesinos.
El canciller defendió los planes de su gobierno de dar un giro hacia una producción agrícola mas ecológica y, al alabar a Künast, llegó a lamentar que no sea miembro de su partido, el socialdemócrata (SPD), sino del socio menor de la coalición, los Verdes.
Los participantes en la reunión del SPD, celebrada en la ciudad de Maguncia, aplaudieron fuertemente cada vez que el nombre de Künast fue pronunciado, confirmando así la popularidad de la ministra y de su política. EFE
