Soja agrega proteínas para alimentar animales

Campo

La soja para pastoreo agrega volumen y proteína para la alimentación animal a menor costo y permite limpiar lotes enmalezados.

«Nadie duda sobre los aportes de la soja en los sistemas ganaderos. Así lo confirma la explosiva expansión que la oleaginosa ha tenido esta campaña integrando esos planteos. Pero lo cierto es que al no ser una especie adaptada al pastoreo como las gramíneas, el manejo es fundamental para su aprovechamiento», indica un informe sobre nutrientes.

«El uso del recurso debe estar acompañado de la aplicación de tecnología para lograr una máxima producción», aclara Marcos Machado, técnico de la División Nutrientes y Protección de Cultivos de Nidera.

Esta tendencia de usar soja como verdeo permanece en aumento debido a que se trata de un excelente recurso forrajero para el verano, que puede aportar más de 8.000 kg MS/ha de excelente calidad (digestibilidad y proteínas) al sistema, similar a la producción de MS de un sorgo forrajero (del que se obtiene 8.000-12.000 kg MS/ha, pero con sólo 55% de digestibilidad y 10%/14% de proteína bruta).

La soja de pastoreo produce abundante forraje de excelente calidad, en especial por su nivel de proteína bruta (24% en hojas) y digestibilidad (supera 70%). Esto permite reducir la suplementación proteica en la alimentación de vacas de tambo y aportar gran cantidad de MS de calidad en verano.

«El uso de la soja se puede ampliar a lotes enmalezados, en especial aquellos que provienen de bajos inundados, de campos naturales o lotes sobrepastoreados, que están invadidos por especies difíciles de combatir, como el gramón», indican.

El aprovechamiento del recurso soja requiere de algunas tecnologías de manejo para lograr su máximo beneficio dentro del sistema.

Para Machado, «la siembra recomendada es de variedades de GM VIII para retrasar lo más posible los estados reproductivos y lograr un mayor aprovechamiento. Se debe lograr un promedio de 450.000 pl/ha con un distanciamiento de 35 o 52,5 cm entre hileras».

Como todo cultivo de soja, requiere de la fertilización fosforada para una buena producción y se potencia con el agregado de otros nutrientes como el azufre. «Esta necesidad de la soja puede ser cubierta con el aporte de las mezclas Pampero, balanceadas sobre la base de la producción del lote y al medio que explora», agrega el técnico.

«Al ser una especie que facilitalimpiar el lote, se debe realizar la aplicación con productos de alta calidad, que permitan una acción más rápida y eficiente, como lo es el Glifoplus Zamba, que otorga un excelente control de malezas por adherencia del principio activo en los vegetales», recomienda.

De acuerdo con lo indicado por Machado, el manejo del pastoreo se debe realizar ajustando las cargas. Ya sea de días en el caso de la invernada u horaspara el tambo. La entrada a la parcela debe realizarse cuando la soja mida, aproximadamente, 50 cm de altura y salir cuando se haya consumido a la mitad de su altura. Es importante dejar como remanente algunas hojas en el tallo para favorecer un rápido rebrote.

El vacuno come preferentemente las hojas para luego proseguir con los tallos de la soja. Pero a medida que crece en altura, el animal rechaza comerlos. Teniendo en cuenta que 70% del contenido de MS se encuentra en los foliolos, si se manejan bien el tamaño y la carga de las parcelas, el único remanente que queda son pequeños tallos con tres o cuatro hojas.

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