También debemos considerar que la situación del productor agropecuario argentino es diferente a períodos anteriores. Este año -en su gran mayoría- se encuentran sin deudas, con cereal guardado y con la posibilidad de enfrentar los gastos de la siembra sin tener que pedirle plata a nadie. Esta libertad económica le permite trabajar con tranquilidad, decidiendo cuándo, cómo y con quién realizar los trabajos de la siembra de la soja.
Recordemos que por informes privados se calcula que
Dejá tu comentario