Uruguay apunta a aumentar sus exportaciones de ñandú, que competiría con el avestruz por los mercados que gustan de carnes exóticas, de altos precios.
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El avestruz sudafricano, que puede llegar a pesar más de 100 kilos, es muy demandado en el selecto mercado europeo, el principal objetivo de los productores uruguayos del ñandú, que tiene un peso máximo de 36 kilos. Pese a que las exportaciones de ñandú comenzaron hace poco de manera aislada y a países vecinos, como Brasil, los productores confían en tener éxito en Europa porque su carne es muy baja en colesterol, al igual que la del avestruz, pero es más liviana. «En mate-ria de cría y conocimiento científico somos aún un embrión, pero es un mercado grande (el del avestruz) y tenemos cifradas esperanzas de entrar en algún nicho con el ñandú, diferenciándolo del avestruz», dijo Sebastián Ferrer, productor del norteño departamento de Río Negro. Pese a que el animal habita también en Brasil y la Argentina, sólo Uruguay se ha propuesto exportar ampliamente su carne, según los productores locales.
«Tan sólo Francia, según un informe de la embajada uruguaya, consume unas 900 toneladas anuales de carne de avestruz sudafricano. Si nosotros pudiéramos vender la tercera parte, sería muy bueno», dijo Gualberto Pérez, presidente de la Asociación Uruguaya de Criadores del Ñandú (Aucriña). El primer criadero uruguayo de ñandúes se estableció hace 10 años y actual-mente existen unos 150 productores, con unos 15.000 animales en cautiverio, que aún son escasos para una producción a gran escala.
La apuesta de los productores debe ser necesariamente al mercado externo dado que, por su alto precio, el ñandú no podría competir con la carne vacuna. El kilo de carne de ñandú en el mercado uruguayo oscila entre 10 y 15 dólares, dependiendo del corte, contra 1,3 y 4 dólares del kilo de carne vacuna. Actualmente, algunos productores venden ñandú a exclusivos restoranes de la capital y balnearios.
«Está claro que nuestro objetivo no es el mercado interno. La carne es cara porque es más magra, entonces no se puede hacer carne asada, por ejemplo», dijo Pérez, el presidente de la Aucriña. El cuero de los ñandúes y los avestruces también es codiciado en los mercados por su fina textura para confeccionar zapatos, guantes o carteras, pero éste es un mercado aun más restringido que el cárnico, indicó Pérez.
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