El caso es llevado adelante por el estudio jurídico Pomerantz LLP, una firma fundada en 1936 y especializada en la defensa de derechos de inversores, con antecedentes en litigios de gran escala y la obtención de miles de millones de dólares en acuerdos judiciales, según figura en su página web.
Dudas sobre la expansión en América Latina
En el centro del conflicto aparece la estrategia de expansión regional de la compañía, que en 2023 había anunciado un ambicioso plan de inversión de u$s1.000 millones para fortalecer su presencia en Latinoamérica. Según la presentación judicial, ese proceso incluyó una fuerte apuesta por mercados como México y Brasil, así como la adquisición de la consultora brasileña Iteris.
En sus comunicaciones públicas, Globant habría destacado oportunidades de crecimiento, alta demanda y consolidación de liderazgo en la región. Sin embargo, la demanda sostiene que, en paralelo a esos mensajes, la compañía enfrentaba una realidad distinta.
De acuerdo con los abogados del fondo demandante, Globant experimentaba una disminución en la demanda de sus servicios, cancelaciones de proyectos y dificultades en adquisiciones, factores que no habrían sido reflejados en los informes y declaraciones dirigidos a inversores.
En ese contexto, los demandantes señalan que los ejecutivos continuaron transmitiendo al mercado una imagen de crecimiento, estabilidad y fortaleza en la región. Pero, en la práctica, registraba una desaceleración de la actividad y tensiones operativas.
El impacto de la política salarial en las operaciones
A esto se habría sumado el congelamiento de salarios en países como Argentina y México, una medida que, según la demanda, impactó en el clima interno, provocó malestar entre los empleados y derivó en un deterioro de la calidad del servicio.
El documento judicial también señala que Globant habría presentado una imagen de alta retención de talento y estabilidad en su fuerza laboral, cuando en realidad, según los demandantes, existía una creciente rotación vinculada a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en contextos inflacionarios.
La combinación de salarios congelados y depreciación de monedas locales en los países citados habría implicado, en términos reales, recortes en los ingresos de los trabajadores.
Además, aseguran que la compañía habría comunicado que se encontraba en un proceso de expansión de su plantilla, en línea con una supuesta alta demanda, aunque simultáneamente estaría reduciendo personal y enfrentando dificultades para sostener los niveles de calidad en los servicios ofrecidos.
Cambio de percepción y golpe al precio de las acciones
El punto de inflexión, según la presentación, se produjo a lo largo de 2025, cuando comenzaron a conocerse públicamente los problemas operativos y financieros en América latina.
La empresa reconoció que durante 2024 la región había estado atravesada por turbulencias políticas y económicas, con impacto en países como Brasil y Colombia.
Según el planteo de los inversores, esa revelación implicó un cambio abrupto en la percepción del mercado, que derivó en una fuerte caída en el precio de la acción.
“Cuando el mercado se enteró de la verdad sobre las operaciones de Globant en América Latina en el transcurso de 2025 -incluyendo una marcada caída en los ingresos de América Latina- el precio de las acciones de la Compañía descendió precipitadamente”, sostiene uno de los párrafos destacados del documento.
El impacto en la cotización bursátil es uno de los elementos clave de la demanda. De acuerdo con datos del sitio especializado Investing.com, las acciones de Globant alcanzaron este miércoles un mínimo en 52 semanas, con un valor de 40,70 dólares. La compañía presenta una capitalización de mercado de aproximadamente u$s1.770 millones y acumula una caída interanual del 65,11%.
Para los demandantes, la caída del precio no responde únicamente a factores externos, sino también a la información que la empresa habría omitido o presentado de manera incompleta.
La crisis de Globant vista desde el gremio
En un segmento de la demanda aparecen menciones específicas a la situación laboral y a la relación con organizaciones sindicales en Argentina. En particular, se hace referencia a la Asociación Gremial de Computación (AGC), que habría intervenido en reclamos vinculados a salarios y condiciones de trabajo.
Según el documento, la entidad solicitó formalmente al CEO de la compañía aumentos salariales urgentes y el respeto a la libertad de asociación, sin haber obtenido respuesta.
Asimismo, se señala que en octubre de 2024 se registraron denuncias de trabajadores que acusaban a la empresa de bloquear intentos de sindicalización y de haber despedido a un empleado por crear un grupo de WhatsApp destinado a discutir cuestiones salariales.
Estos elementos son utilizados por los abogados como parte de la argumentación sobre el manejo de la política laboral y su impacto en la operación general de la compañía.
La AGC, por su parte, había publicado en junio de 2025 un documento en el que denunciaba lo que consideraba una situación irregular dentro de la empresa, reforzando algunos de los puntos que luego aparecen en la demanda presentada en Estados Unidos.
“Globant atraviesa una crisis silenciosa, que pagan sus empleados: cierres de oficinas en Argentina, despidos por goteo, congelamiento salarial y un clima interno de creciente incertidumbre. Mientras la empresa sostiene un relato de expansión y liderazgo, sus trabajadores viven meses sin aumentos, con poca claridad sobre su futuro y, en muchos casos, sin poder expresar lo que viven por temor a represalias”, advirtió la entidad gremial.
La respuesta oficial de Globant
Desde la empresa, la respuesta se limitó a un breve comunicado oficial: “Globant tomó conocimiento de la presentación de una demanda en Nueva York formulando reclamos bajo las leyes del mercado de valores de los EE. UU. basados en declaraciones realizadas en 2025. Rechazamos estas acusaciones y responderemos con firmeza en el momento apropiado. No brindaremos más comentarios sobre este proceso. Nuestro compromiso con la transparencia, el buen gobierno y la creación de valor a largo plazo permanece intacto".
Frente a este escenario, fuentes del sector que conocen la compañía consultadas por Ámbito hicieron comentarios en los que cuestionan el fundamento de la acción judicial. Según estas voces, “la demanda judicial es una estrategia habitual de estudios de abogados que buscan sacar rédito de situaciones que suelen ser normales en el mercado financiero y bursátil, por ejemplo acciones que bajan o suben en el mercado, como parte del riesgo inversor”.
En relación con la evolución del precio de la acción, las fuentes consultadas atribuyen la caída a factores externos, vinculados al contexto general de la industria tecnológica. “La caída del precio de las acciones tiene que ver con el contexto general que rodea a la industria tech, con fuertes inversiones concentradas en inteligencia artificial, además de que los papeles de Globant aparecen sin mucha razón subvalorados para el mercado”, señalaron.
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