"Hasta que no hagamos aislamiento, vamos a seguir hipotecando el futuro"

Cuanto menos contacto haya entre la gente, menos chance habrá de que el coronavirus se disemine. Así lo señaló el doctor Fernando Polack , Médico Pediatra Infectólogo.

“Hay que minimizar toda posibilidad de transmisión del virus”. “Hasta que no hagamos aislamiento, vamos a seguir hipotecando el futuro”. Así lo señaló el doctor Fernando Polack , Médico Pediatra Infectólogo. Polack consideró necesario suspender las clases y evaluó como positivo el aislamiento total. Asimismo recomendó prestar particular atención a los mayores de 70 años. Anticipó que “es enteramente posible que para octubre o noviembre de este año haya vacunas en el hemisferio norte”. Fernando Polack fue miembro del cuerpo de profesores de los Departamentos de Pediatría, Inmunología y Microbiología Molecular, y Salud Internacional de Johns Hopkins University, Baltimore, Estados Unidos. Actualmente, es Director Científico de la Fundación INFANT y profesor titular del departamento de Pediatría de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennesse EEUU). Integra también parte de la comisión que trata de proveer sugerencias para el testeo seguro de las vacunas que están avanzando para la protección del coronavirus en el mundo. A continuación los aspectos salientes de la entrevista con Ambito.

Periodista: ¿Es muy contagioso es este virus? ¿Cuántos afectados calcula que hay hoy en Argentina?

Fernando Polack: Es imposible cuantificar los infectados en el mundo porque para ello debiera estar el sistema sanitario mundial abocado a testear a todos los ciudadanos del mundo permanentemente. Es un número cambiante y no hay manera de testearlo. Sabemos que Corea del Sur, que fue primer país que hizo las cosas bastante bien, tiene una mortalidad de alrededor de 5 pacientes cada 1.000. Pero si suponemos que por cada persona que detectó Corea del Sur hay 5 más (no detectadas), diríamos que se muere 1 persona cada 1.000 por este virus. Entonces, si Argentina tiene 2 muertes, el día en que apareció el segundo muerto había 2.000 personas infectadas. De ahí, hay que tirar de la curva día por día para entender lo que está pasando. Este virus es muy infeccioso, es poco letal pero va a infectar a la mayoría de la población y vamos a tener que hacer esfuerzos para contener a la infección en un nivel bajo para que no desborde todos los sistemas de salud.

P.: ¿Considera correcto que el gobierno establezca el cese de actividades y la gente se quede en sus casas pese al costo económico que esto implicaría?

F.P.: Desde el punto de vista sanitario, hay que minimizar toda posibilidad de transmisión del virus, toda medida de ahí para abajo es una medida que se complementa con una consideración política o social. Está mal dar consejos sanitarios que no son óptimos para acomodar cuestiones políticas o sociales. Pero está bien tomar decisiones políticas o sociales tomando en consideración tanto a la política y la sociedad como la situación sanitaria. Ahora, es un error modificar lo ideal como consejo para que el después el presidente y las autoridades tomen la decisión que quieran. No hay que perder de vista que cuanto menos contacto haya entre la gente, menos chance habrá de que el virus se disemine.

P.: ¿Hay que suspender las clases?

F.P.: Francia, Italia, España, gran parte de Estados Unidos, obviamente los países del sudeste asiático, Bélgica, Grecia, Austria, la República Checa y varios países del Este Europeo cerraron las clases y hay que cerrar las clases. Los chicos son vectores de la enfermedad y el virus no se va a detener si no cerramos las clases y lo que va sucedes después es que vamos a tener que tomar las mismas medidas, pero en una situación mucho más grave. Estoy totalmente de acuerdo con la idea del presidente de cerrar el país por 10 días.

Coincido totalmente con que el costo económico para nosotros, para la Argentina y para el mundo entero, recién ahora va a empezar a conocerse y va a ser inmenso. Lamentablemente, en este momento es como si se estuviera incendiando la casa y hubiera que romper la puerta para ingresar, uno no se va a poner a pensar en el costo de la puerta. El costo es tan ineludible como el virus. Hay que proteger a la población y no hay una manera mejor de hacerlo que con el aislamiento mientras no haya una vacuna.

P.: ¿El Malbrán es el único autorizado para comprobar si un paciente tiene coronavirus? ¿Tiene capacidad para responder consultas todo el país?

F.P.: No hay manera de que ni el Malbrán ni ninguna otra institución de respuesta a la cantidad de demanda que va a haber para preguntar sobre este tema en términos de casos. Hay que tratar de generar polos de testeos en las provincias no para contar los casos, sino para estar alertas y ver qué pasa en cada uno de los lugares. Porque también esta enfermedad tiene la particularidad de comportarse de manera focal. En China casi todos los casos pasaron en la provincia de Wuhan y en Italia casi todos los casos pasaron en la zona de Milán. Tendremos que saber dónde se enfocan los casos en nuestro país para actuar más agresivamente en esas regiones. De todas formas, tenemos que saber que la foto que hoy vemos del coronavirus atrasa 7 días. Esta es una enfermedad que se contagia 5 a 7 días antes de manifestar síntomas. Por lo tanto, todos aquellos que van a aparecer enfermos en los próximos días ya están infectados pero nadie lo sabe, así que sin medidas de aislamiento, va a haber un empeoramiento de la situación en la próxima semana. Si tenemos esto en cuenta, también tenemos que entender que los resultados de cualquier medida de aislamiento la vamos a ver dentro de los próximos 10 días. Y lamentablemente tenemos que saber que hasta que no hagamos ese aislamiento, vamos a seguir hipotecando el futuro.

P.: ¿En qué estado se encuentra la estructura sanitaria para hacer frente a la pandemia?

F.P.: Todas las estructuras sanitarias del mundo se van a ver desbordadas porque ninguna está preparada para una pandemia ya que esto no es económicamente sostenible. Se van a ver desbordadas por la cantidad de pacientes que hay que atender. Es lo que está ocurriendo en España, en Italia y ocurrió antes en Oriente. La tarea de hoy en el gobierno es estructurar un sistema sanitario que dé respuesta a los pacientes mayores de 65 años que van a requerir atención compleja y derivar a los pacientes de atención más sencilla.

De eso se trata cuando se habla de aplanar la curva, de minimizar la cantidad de pacientes que llegan juntos a pedir atención, tratar de que lleguen de a uno por vez para que reciban la mejor atención. Es un desafío para todos los sistemas sanitarios del mundo, esperemos que nosotros estemos a la altura de los mejores.

P.: ¿Qué le recomienda a la gente?

F.P.: La gente tiene que cuidar a las personas mayores. No hay que subestimar la posibilidad que un abuelo se infecte porque ahí está el riesgo más grande. La enorme mayoría de las víctimas fatales son mayores de 70 y 80 años y sobre todo varones. Lo que recomiendo es que toda la gente que rodea a familiares mayores vea con ellos cómo minimizar el contacto durante las próximas semanas o quizás un par de meses. No hay que olvidarse que este virus se comporta un poco como la radiación, uno lo adquiere pero se entera 5 días después. Puede estar visitando un pariente que parece sano y sin embargo, estar transmitiéndole la enfermedad. Esto es lo que hay que tener presente y por esto es tan importante el aislamiento. La efectividad del aislamiento quedó en evidencia en la ciudad de Wuhan donde fue el centro de la epidemia y hoy no hay enfermedad.

P.: Usted integra el comité internacional que evalúa si una vacuna puede ser nociva o no para las personas. En base a su conocimiento ¿en cuánto tiempo estima que se contará con la vacuna contra el coronavirus?

F.P.: Nosotros trabajamos en enfermedades respiratorias virales hace más de 20 años. De hecho, muchas de las guías de vacunación de pandemia de gripe en el mundo se hicieron basados en los trabajos de la Fundación Infant que yo dirijo a nivel internacional. Es cierto, yo formo parte de la comisión que trata de proveer sugerencias para el testeo seguro de las vacunas que están avanzando para protegernos contra el coronavirus en el mundo. Es una tarea difícil porque en general los testeos de vacunas demoran varios años y ahora hay que resolver las cosas a toda velocidad. Es enteramente posible que para octubre o noviembre de este año haya vacunas en el hemisferio norte para su población y de su funcionamiento va a depender que lleguen al hemisferio sur.

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