Municipios

Corte de boleta: una tendencia electoral que también se impone en provincia

A diferencia de otras grandes definiciones, la tijera tomó protagonismo en las PASO. De ser solo habitual en el corredor norte del Conurbano, a invertir escenarios en relación con lo provincial y lo municipal.

La provincia de Buenos Aires se pronunció de manera categórica en las PASO del 11 de agosto. El candidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, superó el 52 por ciento de los votos y derrotó a la actual mandamás, María Eugenia Vidal, por 18 puntos. La oposición se impuso en cinco de las ocho secciones del territorio bonaerense y quedó cerca de ganar la quinta, la tercera más populosa después de la primera y la tercera.

¿Pero qué pasó en los municipios del Conurbano y en las ciudades más pobladas del interior? En algunos distritos se dieron cortes de boleta que llamaron la atención a propios y ajenos y que, en definitiva, dejan abierta la posibilidad de una elección diferente de cara a octubre.

El caso de San Miguel (ver página 8) es uno de los más llamativos. El intendente Jaime Méndez se convirtió en el gran ganador del Conurbano macrista, pero dejó ciertas heridas internas por el poco arrastre (de abajo hacia arriba) que se dio en una elección donde el voto nacional y provincial tuvieron casi un mismo recorrido. La boleta de Alberto Fernández y Axel Kicillof, con el paño del intendente Méndez, de Juntos por el Cambio, fue la más elegida debido a un corte de boleta de más de 11 puntos en favor del jefe comunal interino (46%) en comparación con lo logrado por la gobernadora (35%).

Pero no fue el único municipio que apeló a la tijera a la hora de dar su visión. En San Nicolás, cabeza de la segunda sección, el corte de boleta también fue clave para cambiar los números entre provincia e intendencia. La candidata local por el Frente de Todos, Cecilia Comerio, no pudo ganar en el municipio y quedó 10 puntos por debajo de lo conseguido por Axel Kicillof, quien sí quedó primero, siete puntos por encima de la gobernadora.

Si hubo un lugar donde las tijeras perdieron filo de tanto uso fue Mar del Plata. Mientras que, a nivel nacional, el Frente de Todos cosechó el 40% y el 38% para presidencia y diputados, respectivamente, en la provincia Kicillof se plantó en 39% pero no le fue necesario para ser el más votado por 5 mil sufragios. La diferencia más grande se dio en la categoría local. Fernanda Raverta bajó 13 puntos con respecto a la presidencia y quedó a 9 puntos del voto de Juntos por el Cambio. Mucho tuvo que ver la participación activa del candidato vecinalista, Gustavo Pulti.

Con estos números a la vista, el corte de boleta se convirtió en uno de los factores protagonistas de las recientes elecciones. ¿Pero de qué manera es recibido? “El corte de boleta es algo que sucede siempre en algunos distritos, sobre todo en el corredor norte; pero nunca se había dado tanto en el resto de los municipios del conurbano. En el resto de los casos nos sorprendió para mal. Muchos candidatos nuestros se quejaron de cómo el tema económico estaba impactando en sus posibilidades, pero nunca dejaron de militar a favor de la boleta completa. Pero claro que no nos deja contentos bajar siete, ocho o diez puntos en relación con un intendente”, asegura un funcionario provincial. Y agrega que “hubo algunos que no se comunicaron en lo inmediato después de las elecciones, que se tomaron su tiempo. Cuando era chico, se decía cola de paja”.

Lo cierto es que San Isidro es un municipio muy acostumbrado al corte. Para el vecino es algo natural. Por eso, la diferencia entre la gobernadora y el intendente Gustavo Posse no llamó la atención. Más si se tiene en cuenta la participación de un partido vecinal que, con el correr de las elecciones, eleva su performance. En San Fernando, la unidad peronista Massa fue determinante. Luego de algunas elecciones de tercios, Juan Andreotti alcanzó el 58 por ciento de los votos, 11 puntos por encima de lo que consiguió Kicillof.

Lo conseguido por Juan José Mussi no sólo tuvo valor local sino también provincial. Pese a que el candidato a intendente superó por cinco puntos lo obtenido por el aspirante del Frente de Todos a nivel provincial (61% a 56%), la cantidad de votos fue determinante para la fuerte victoria en la tercera sección. Algo similar a lo ocurrido en Escobar para marcar una distancia mayor en la primera sección. El intendente Ariel Sujarchuk sumó 11 mil votos (8%) más que el exministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner.

Una de las sorpresas más grandes se dio en José C. Paz, un bastión del peronismo que, en elecciones favorables, suele ser principal motor desde la propia intendencia. Algo que, en este caso, se invirtió. El jefe comunal, Mario Ishii, bajó siete puntos la performance de Kicillof para la provincia y encendió la alarma del barón del conurbano, quien en octubre revalidará su cargo por última vez antes de tener que alejarse debido al fin de la reelección indefinida.

Para el concejal del Frente de Todos de Bahía Blanca, Carlos Quiroga, pese a que “lo cierto es que en la sexta fue adonde mejor le fue a la gobernadora, también es cierto que Héctor Gay obtuvo un diferencial de “menos 6 puntos” que, leído por los propios, les da aire para crecer de cara a octubre. Pero, en este caso, nosotros entendemos que los 39,52 obtenidos por Gay en las PASO se constituyen en un techo más que en un piso. El contrargumento a esto es que en las elecciones pasadas obtuvieron más votos en las generales que en las PASO. Para ser justos el contexto, no se parece en nada a las elecciones de 2017 y se ha instalado una suerte de aluvión que los pone de salida”.

Dos casos a observar son los sucedidos en Florencio Varela y Chivilcoy. En el municipio del Conurbano, Kicillof logró 62.15 por ciento de los votos. Un porcentaje alto. Una victoria categórica. Lo llamativo es que el intendente Andrés Watson también obtuvo un triunfo importante superando por el doble a su principal competidor, pero 18 puntos por debajo de lo alcanzado en provincia. En la ciudad del interior, en cambio, hubo diferentes variables de corte. El Frente de Todos consiguió el mismo porcentaje en Buenos Aires que lo alcanzado por Guillermo Britos, de Consenso Federal, en el municipio. La caída de Cambiemos fue dura: 16 puntos menos para el candidato de distrito que sólo cosechó un 13 por ciento. A dos meses de las elecciones generales, ambos partidos ven en los cortes un terreno a desandar en su favor. Un espacio para habitar, recuperar o, simplemente, acompañar. Más allá de los enojos y las victorias personalistas, octubre dejará en evidencia la verdadera contundencia de una forma de votar que puede volverse algo natural y que pone de manifiesto el voto de parte de una sociedad que elige más allá de los dos modelos de país que se batirán a duelo para saber quién gobernará durante los próximos cuatro años.

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