Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

10 de septiembre 2026 - 00:00

Defensa: la mudanza del Comando de Ciberdefensa deja degradado el escudo digital

El organismo encargado de proteger la red militar desmontó en agosto sus nodos de conectividad y todavía no logró reinstalarlos en la nueva sede. La situación afecta la capacidad centralizada para detectar y responder ante ciberataques y alcanza a estructuras estratégicas de las Fuerzas Armadas.

ver más

El edificio de Puerto Madero, donde se encontraba el Comando de Ciberdefensa.

El Comando Conjunto de Ciberdefensa (CCCD) organismo encargado de la protección del Instrumento Militar en el ciberespacio desmontó los nodos de conectividad a comienzos de agosto y todavía no logró reinstalarlos en su nueva sede.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La ciberdefensa militar atraviesa, así, una situación de degradación operativa como consecuencia de una mudanza que todavía no pudo completar la instalación de su infraestructura crítica. La situación afecta el denominado escudo de protección digital: la capacidad centralizada para detectar y correlacionar incidentes digitales (hackeos y otras intrusiones) y alcanza a organismos que intervienen en la misión de protección aeroespacial y marítima anunciada por Javier Milei en cadena nacional a propósito de la cuestión Malvinas.

La mudanza y el traslado del CCCD, iniciados en marzo de 2026, redujeron las capacidades de ciberdefensa del denominado instrumento militar. El proceso de reubicación provocó una degradación temporal crítica en la operatividad del SOC (Security Operations Center), encargado de la vigilancia, detección y respuesta ante incidentes informáticos, y del SIEM (Security Information and Event Management), la plataforma que recopila, centraliza y analiza los registros de la red militar para detectar amenazas de manera automática.

El 5 de agosto pasado se “apagó” el escudo digital desconectando todo el sistema de herramientas digitales y aún no se ha podido instalar su infraestructura crítica en la nueva sede del CCCD.

Venta de Puerto Madero y una mudanza que quedó a mitad de camino

La desafectación del inmueble estratégico del CCCD -ubicado en Puerto Madero y adquirido en 34 millones de dólares por el grupo Brito- ocurrió en marzo de 2025 luego de que el Decreto 950/2024 del gobierno libertario dispusiera la venta de más de 300 propiedades “innecesarias”.

En esa instancia se fijó el plazo de un año para mudar el Comando de Ciberdefensa a una nueva locación que se cumplió el 5 de marzo de 2026.

En agosto de 2025 por resolución RESOL-2025-703-APN-MD, del 19 de agosto el ministerio de Defensa había dispuesto como nueva sede del CCCD un inmueble de la calle Junín.

Dos denuncias radicadas en febrero pasado ante la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA) Código EEVY-564 y KLGZ-246 plantearon presuntas irregularidades en el cumplimiento de funciones de altos jefes militares, entre ellos el general Luis Guimpel, titular del Comando y un funcionario, Marcelo Rozas Garay, que habrían impactado en la capacidad estratégica ante ciberataques dada la vulnerabilidad que se produjo por enajenar el edificio de Madero sin contar con un presupuesto, la validación de un plan de contingencia y la planificación de la construcción de una nueva sede con estándares de seguridad.

El fracaso de las licitaciones destinadas a acondicionar el edificio de la calle Junín obligó a buscar una alternativa y se iniciaron las coordinaciones para trasladar el Comando a instalaciones del edificio N°2 y N°15 del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Los datos más recientes sobre el avance de la Licitación Pública N°72-0009-LPU26 “Solución integral de desmontaje, traslado y refuncionalización del centro de datos del CCCD” al IGN, obra que Servicios Críticos Tesla SRL ejecuta mediante un contrato de $664 millones, dan cuenta de que la instalación de nodos, redes y sistemas de comunicaciones deberían esperar al menos 30 días más, como consecuencia de las demoras que registra la ejecución de la obra civil.

Una de las condiciones de la venta del predio de Puerto Madero era la posibilidad de prorrogar por 6 meses (a contar desde el 6 de marzo de 2026) la entrega al grupo Brito, lapso que permitía efectuar todas las tareas de adecuación, mudanza e instalación con cierta flexibilidad reduciendo al mínimo la afectación de la capacidad de protección en ciberdefensa.

El plazo vencía el 6 de septiembre pasado, pero el Comando de Ciberdefensa decidió adelantar la entrega de las instalaciones al 5 de agosto lo que redujo drásticamente el margen de ejecución.

La mudanza de los equipos indispensables de protección digital quedó así atrapada entre dos puntos: la infraestructura anterior ya había sido desmontada y la nueva en el IGN todavía no está en condiciones de recibirla.

La denominada Fase 2 de: instalación de redes internas, de traslado del centro de datos, de instalación de equipos de climatización y de adecuación de edificios e instalaciones en general, tiene un retraso que nadie quiere reconocer en voz alta.

El Ejército como reemplazo y los riesgos de operar con capacidades degradadas

Es cierto que la directiva del traslado del CCCD previó la adopción de medidas de mitigación de los riesgos que derivarían de la interrupción del escudo digital que protege a las FFAA, al Estado Mayor Conjunto y a Defensa de ataques cibernéticos durante todo el proceso de mudanza y nueva instalación.

También lo es que el establecimiento temporal del centro de datos del Ejército Argentino como SIEM (Security Information and Event Management -Gestión de Información y Eventos de Seguridad-) para brindar esa cobertura y protección en reemplazo del CCCD tiene vulnerabilidades. Expertos militares del sector advirtieron sobre los peligros de “la ceguera de correlación, la pérdida de visibilidad de ciberamenazas avanzadas y el quiebre de la acción conjunta” que produce la modalidad de operar con el SIEM de una fuerza (el Ejército) que no concentra ni monitorea los registros (logs) de toda la red militar.

La degradación del escudo digital coincide con el momento en que el Gobierno pretende ampliar la coordinación de las estructuras de seguridad nacional.

En su discurso por cadena nacional, por la cuestión Malvinas y la presencia de Argentina en el Atlántico sur, Milei anunció la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, con una política transversal que deberá articular a Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. Incluyó la protección de la infraestructura crítica y la protección aeroespacial y marítima de la Nación.

También planteó fortalecer las capacidades de telecomunicaciones de Defensa y la activación de la Base Naval Integrada en Ushuaia, todos ítems de mirada estratégica al extremo austral tal como se busca plasmar en la nueva Directiva de Política de Defensa Nacional de inminente publicación.

Este viernes el canciller Pablo Quirno junto al ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti harán presencia en el obrador de la Base Naval Integrada un proyecto que podría sufrir altibajos políticos como la emblemática construcción de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires.

Ciberdefensa, inteligencia y la nueva mirada estratégica sobre el Atlántico sur

Dentro de la misión lanzada en el discurso presidencial quedan alcanzados organismos del Estado Mayor Conjunto cuya actividad está vinculada directamente con esos objetivos: el Comando de Operaciones Conjuntas, la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto, el Comando Conjunto Marítimo, el Comando Conjunto Antártico y otras estructuras de red de las FF.AA.

Una parte sustancial de la conducción y del intercambio de información de inteligencia y ciberinteligencia se desarrolla sobre sistemas digitales de esos comandos.

El foco que apuntó Milei al extremo austral elevó la sensibilidad estratégica de un escenario donde juegan actores estatales, el Reino Unido, y privados, corporaciones petroleras, donde se requiere disponer de capacidades de detección y respuesta plenamente operativas.

Especialistas que se adiestran en institutos de inteligencia y de ciberdefensa militar consultados por Ámbito dijeron: “Operar con capacidades degradadas en el Sistema de Detección y Gestión de Incidentes (SIEM), impacta en la aptitud centralizada de correlacionar datos para identificar comportamientos anómalos, intrusiones y ataques coordinados”.

“Un evento aislado en un firewall, un acceso anómalo o una actividad irregular en un servidor pueden no resultar suficientes para identificar una intrusión. “El valor del sistema centralizado (del CCCD) consiste precisamente en vincular esos eventos dispersos y establecer si forman parte de una misma secuencia (un ataque ciber coordinado). Con una capacidad degradada, esa correlación pierde eficacia”, dijeron.

“Está presente la posibilidad de que la descentralización del monitoreo genere 'silos' de información entre las distintas Fuerzas, afectando el principio de interoperabilidad y la conducción conjunta. En términos prácticos, el problema es una reducción de la capacidad para ver, relacionar y gestionar simultáneamente señales (intrusiones o eventos significativos) provenientes de distintos puntos de la estructura de red militar”, añadieron.

“La degradación de la capacidad centralizada de detección y correlación del escudo de protección digital introduce una vulnerabilidad transversal precisamente sobre la estructura que el Gobierno pretende integrar y fortalecer. La ciberdefensa requiere redundancia activa, continuidad operativa y visibilidad ininterrumpida”, concluyeron los expertos.

Últimas noticias

Otras noticias