El Abierto de Australia ya tiene a sus dos finalistas masculinos representados en el serbio Novak Djokovic, número 2 del mundo, y el austríaco Dominic Thiem, quinto jugador del ranking ATP. El domingo dirimirán quién será el campeón: el primero intentará conseguir su octavos título y recuperar el primer lugar, mientras que el otro quiere destronar al campeón defensor y estrenarse en un Grand Slam.
Si bien nunca se mostraron abiertamente como amigos, sorprendió una llamativa actitud de "Nole". En las últimas horas, mientras uno esperaba para entrenar y el otro para jugar su partido de semifinal ante Roger Federer, el serbio pasó por detrás del austríaco con la cabeza gacha, sin saludarlo e ignorándolo por completo.
A penas se dio cuenta, Thiem giró la cabeza y lo miró con cara de sorpresa, esperando alguna broma o la reacción de Djokovic. Pero nunca ocurrió. Normalmente esto suele ocurrir entre tenistas que están en competencia, habida cuenta que buscan la mayor concentración posible y evitan el contacto con el rival a toda costa. El domingo, desde las 5.30 de Argentina, se verán las caras inevitablemente.
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