Esta mañana el mundo del tenis recibió un contundente mensaje que sorprendió a más de uno: la nueva generación está lista para dejar atrás a las históricas leyendas que dominaron el deporte durante los últimos 15 años. En cuestión, el griego Stefanos Tsitsipas, de 22 años, remontó un 0-2 y venció en cinco sets a Rafael Nadal en Melbourne.
Nadal dejó así escapar por -apenas- tercera vez en su carrera una ventaja de dos sets a cero y Tsitsipas disputará el viernes su segunda semifinal del Abierto de Australia (y su tercera en un Grand Slam), contra el ruso Daniil Medvedev (4º del mundo), que ganó horas antes a su compatriota Andrey Rublev (8º) por 7-5, 6-3 y 6-2.
De esta manera, el tenista español de 34 años no puedo alcanzar su sueño de ser el más ganador de torneos Grand Slam en solitario. Aún sigue en el tope de la lista junto al suizo Roger Federer, con la increíble cifra de 20 cada uno.
El otro choque de semifinales será protagonizado por Novak Djokovic y el sorpresivo Alsan Karatsev, un tenista ruso de 27 años que se ubica en el 114 del mundo y tuvo una actuación histórica para dejar en el camino al búlgaro Grigor Dimitrov. El serbio, número 1 del planeta, eliminó a Alexander Zverev en cuatro sets.