Debido a la crisis permanente que vive Racing, Sergio Marchi puso en el tapete el tema de los gerenciamientos y la ley de fideicomiso que salvó a varios clubes de la quiebra a principio de este siglo, pero que los ató a empresas que, salvo en el caso de Belgrano, han hecho las cosas muy mal. Tanto es así que auspiciados por la ONG Salvemos al Fútbol se juntaron el sábado socios de Racing, Ferro, Talleres de Córdoba y Comunicaciones para trazar un plan conjunto para recuperar sus clubes para los socios y plantearon tres premisas básicas: 1) La defensa del deporte como derecho social; 2) Los clubes deben estar en manos de sus socios; y 3) Procurar la recuperación institucional. Además del sabido de Racing y Blanquiceleste, un caso típico de mal funcionamiento con «vista gorda» del juez y el órgano fiduciario es el de Talleres de Córdoba, que tiene como gerenciadora a la empresa Ateliers, que pertenecía al intermediario Carlos Granero, que se la vendió a Carlos Ahumada, un empresario argentino que está siendo juzgado en México (donde gerenció al Veracruz) por vaciamiento de empresa y lavado de dinero presuntamente del narcotráfico. Ahumada está en conversaciones para vender otra vez la empresa a Gustavo Mascardi, quien tuvo que ser separado por la jueza Braga de Ferro por no cumplir con lo pautado y « vaciar» a las divisiones inferiores. El círculo se cierra y siempre son los mismos.
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La semana pasada circuló un mail apócrifo que presuntamentemandaba oficialmentela AFA como comunicadode prensa con la firma de Julio Grondona y del director de Prensa y Medios, Ernesto Cherquis Bialo. En el mensaje se hablaba de que en la reunión del comité ejecutivo del 8 de julio se decidió que por cinco años el ascenso iba a jugarse sin público visitante debido al éxito de la temporada pasada y que, con acuerdo con el Coprosede (de la provincia de Buenos Aires), el PROSEF (que dirige Javier Castrilli) y la Policía Federal, comenzaba una amplia depuración de las barras bravas, por lo que se ponía en funcionamiento en todos los estadios el sistema presentado por la Universidad Tecnológica, donde debía censarse a todos los espectadores, ya que se adquiría la entrada y se entraba con las huellas dactilares. También decía que se iba a perseguir a quienes protegen a esas barras, ya sean dirigentes políticos, gremiales o de fútbol. El mail estaba enviado desde una casilla que figuraba como prensa.afa@ hotmail.com, y la intención era tirarles la gente del ascenso en contra a la Policía y a las autoridades de la seguridad. Dicen que a los autores hay que buscarlos entre la gente que se quedó sin trabajo en el Coprosede cuando fue reestructurado por Daniel Scioli. Es el segundo mail al respecto, porque en enero mandaron otro presuntamente firmado por el comisario Rubén Pérez, presidente del Coprosede, que decía que Grondona era el que se negaba a jugar sin público visitante. Este año no va a haber público visitante en el ascenso, pero se está buscando la forma de que a partir del próximo campeonato vuelva.
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