El delantero de Boca Juniors, Jesus Datolo festeja el primer gol ante Colon de Santa Fe en la Bombonera
Boca Juniors no hizo más que "cumplir con su obligación" ante un vapuleado Colón, al que doblegó por 2 a 1 en la Bombonera con un equipo mixturado, pero que prevaleció cómodamente en el juego más allá de las exiguas cifras finales.
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La victoria auriazul se concretó en el marcador rápidamente, ya que al cabo del primer tiempo estaba todo resuelto para el equipo de Carlos Ischia, que puso en la cancha un conjunto en el que estuvieron varios suplentes, aunque en muchos casos por obligación.
Salvo Martín Palermo, que pidió jugar, las otras variantes obedecieron a lesiones de los titulares, tales los casos de los desgarrados Juan Román Riquelme y Gabriel Paletta.
A partir de esta última baja, Ischia decidió darle descanso al paraguayo Julio César Cáceres, por lo que jugó como titular Facundo Roncaglia junto a Claudio Morel Rodríguez, que está suspendido para actuar el jueves próximo ante Colo Colo.
Ese cotejo es vital para el futuro de Boca en ese certamen, ya que debe ganar en la Bombonera y después no perder con Atlas, en México, si pretende alcanzar la clasificación a la segunda fase.
Y en el medio se ubicaron Jesús Dátolo y Leandro Gracián, este último en la posición de enganche que habitualmente es propiedad de Riquelme.
Y los dos le rindieron muy bien al técnico boquense, hasta el punto de que muy probablemente se hayan ganado un lugar en el cotejo frente a los chilenos.
El ex Banfield marcó el primer gol a los 6 minutos con un zurdazo cruzado, de pique al suelo, que superó la estirada de Sebastián Blázquez.
Y el ex Vélez Sarsfield convirtió un golazo al recibir dentro del área y sacarse de encima con dos regates cortos a Pablo Aguilar y el propio Blázquez antes de definir de derecha, cuando Ariel Garcé se lanzaba para bloquerlo.
El segundo tiempo fue soporífero, porque Colón mostraba su impotencia futbolística y dejaba la clara sensación de que no podría cambiar la historia por más esfuerzo que pusiera.
Y en Boca, sus volantes se dedicaron a complacer a Palermo, al que siempre lo dejaron para la puntada final, pese a que el goleador falló hasta las más sencillas, debajo del arco y sin marcas a la vista.
Apenas el descuento, con un cabezazo del venezolano César González en el tercer minuto de descuento, sirvió para mover la estadística y hacerle pensar a los colonistas en un futuro mejor, cuando a partir de mañana Antonio Mohamed se haga cargo del equipo.
Para Boca la cuestión pasa por otro lado.
El "xeneize" quedó complicado en la Libertadores a partir de la derrota sufrida la semana pasada en Chile, ante Colo Colo, y ahora tendrá que apelar a sus mejores recursos, para colmo sin Riquelme, si pretende que la Copa siga en sus vitrinas.
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