River tendrá su compensación el 17 de junio, cuando se juegue en el Monumental la revancha de la semifinal y sean los simpatizantes de Boca los que tendrán vedado el acceso al estadio.
Carlos Bianchi evalúa la conveniencia de apostar al poderío ofensivo o mantener el clásico equilibrio de sus equipos en el mediocampo. La coexistencia en el campo de Carlos Tevez, Guillermo Barros Schelotto y Antonio Barijho (el brasileño Pedro Iarley tendría también chances de actuar) le daría a Boca la presencia en ataque que se le reclamó en el superclásico anterior, mientras que el ingreso de Miguel Caneo aportaría llegada por la izquierda, además de sostener la disposición de cuatro volantes en línea. Por el lado de River, Astrada propondrá la fórmula que le dio la victoria en el Clausura, con la presencia de dos centrodelanteros como Fernando Cavenaghi y Maximiliano López, capaces de ir al mano a mano con los dos marcadores centrales de Boca. Asimismo, Javier Mascherano y Claudio Husaín serán los encargados de brindar la recuperación que el esquema clásico no garantiza, curiosamente frente a un rival que carece de armadores naturales.
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