Argentinos y Sarmiento tenían el destino de su permanencia en Primera División atado al del otro, en especial el "Bicho". Los de Junín llegaron a la última jornada con dos puntos de ventaja y buscaron hacerlo valer. Cuando todo parecía morir en un irremediable partido desempate, un gol en tiempo de descuento decretó el descenso de los de La Paternal, por su suerte dependía de lo que pasara en Bahía Blanca.
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Argentinos venció este sábado con facilidad a Atlético de Rafaela por 2-0, de visitante, pero no le alcanzó por el triunfo 1-0 de Sarmiento sobre Olimpo, consumado a los 93 minutos.
Damián Batallini abrió el marcador a los dos minutos del primer tiempo antes de salir lesionado a los 16 del mismo período y Juan Manuel Cobo, de cabeza al minuto del segundo, sentenció el resultado final, que fue insuficiente.
Argentinos sumó la segunda victoria del año, rompió una racha de 11 partidos sin ganar fuera de La Paternal y palpitaba un desempate con los juninenses, que finalmente quedó abortado por el milagroso triunfo en Bahía Blanca, con tanto de Renzo Spinaci en tiempo de descuento.
En efecto, el club de La Paternal soportó el quinto descenso de su historia a la segunda categoría, tras los sufridos en 1939, 1995/96, 2001/02 y 2013/14.
Al margen de la superioridad futbolística, la victoria de Argentinos en Rafaela se sustentó en el oportunismo de sus goles, pues marcó al comienzo de cada uno de los tiempos, lo que le facilitó la tarea ante un rival de escasas respuestas en el juego.
La defensa del conjunto dirigido por Juan Manuel Llop mostró desatenciones groseras dentro del área y permitió que la visita, por tercera vez en el torneo, pudiera anotar más de un gol en el mismo partido. La apertura del marcador se produjo en el primer avance del "Bicho" cuando Batallini se filtró entre los marcadores centrales y doblegó al arquero Axel Werner con un derechazo cruzado.
Liberado de la presión de conseguir la ventaja, Argentinos se agrupó con orden de mitad de cancha hacia atrás y le cedió la iniciativa a Rafaela, que desnudó todas sus carencias al momento de elaborar fútbol y pocas veces pudo inquietar al sobrio arquero Nahuel Lanzillota.
En el comienzo del segundo tiempo, en una réplica de lo ocurrido en el primero, Cobo hizo olvidar rápidamente las chances desperdiciadas cuando capitalizó de cabeza otro desacople de Atlético en una segunda jugada de pelota detenida. Matías Catalán, el lateral derecho del equipo local, se mantuvo estático en el primer rechace del área y habilitó a todos sus rivales cuando Esteban Rolón lanzó nuevamente la pelota al área en forma de centro.
El segundo tanto significó un simbólico final del partido, con casi un tiempo entero por jugar, ya que el local en ningún momento mostró un plan ofensivo para evitar la derrota y Argentinos, cada vez más cómodo en la cancha, se dedicó a jugar lejos de su propio arco a la espera de una nueva invitación del rival para redondear la goleada.
En simultáneo, se palpitaba el desarrollo de las acciones en el estadio Roberto Carminatti, donde el local parecía mejor perfilado para la victoria. Sin embargo, el inesperado gol de Spinaci fue un mazazo para los jugadores y el banco de Argentinos Juniors, que disputaron los instantes finales en el Nuevo Monumental con evidente conmoción por el descenso que estaba a punto de concretarse.
Los hinchas locales, disconformes por la performance del equipo, que la próxima temporada tendrá serios problemas con el promedio, estuvieron a punto de suspender el partido cuando arrojaron proyectiles sobre el césped; mientras los allegados de Argentinos, ubicados en la cabecera opuesta, rompieron en llanto para un final que combinó furia y dolor en la gris tarde de la Perla santafesina.
Diametralmente opuesta fue la situación de los que visitaron el estadio de Olimpo. Sarmiento mantuvo la categoría al ganar agónicamente por 1-0 con el tanto de Spinaci, a los 46 minutos del segundo tiempo.
El conjunto conducido por Ricardo Caruso Lombardi permaneció en la máxima división y cerró el semestre con 17 unidades tras conseguir su primer éxito fuera de casa; mientras que el "Aurinegro" quedó último en el grupo con 13.
En un desarrollo parejo, donde se observó a un equipo visitante tenso e impreciso, una gran jugada individual del uruguayo Diego Chaves, (que asistió a Spinaci) gestó la continuidad de los juninenses en Primera.
El nerviosismo se hizo notorio en el visitante, algo que se tradujo en el mal manejo de la pelota y en la falta de elaboración de posibilidades que le permitiesen quebrar la tranquilidad de Nereo Champagne.
De hecho, el arquero de Olimpo solamente sufrió en el comienzo de la etapa inicial, y luego el equipo local se acomodó y dominó las circunstancias.
En el complemento, Sarmiento empujó con mucha vergüenza deportiva y la necesidad propia de conseguir la victoria. Pero la falta de peso ofensivo (terminó el campeonato con solamente 10 goles) se hizo presente, como en todo el certamen.
Cuando el partido se iba y se imponía un desempate contra el "Bicho", apareció Chaves y dejó a Spinaci frente a Champagne. El joven mediocampista no se nubló, rompió el cero y desató la algarabía del "Verde", que es de Primera por una temporada más.
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