El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«De la intervención estoy bárbaro -asegura-; de a poco voy retomando el ritmo habitual de vida. Aunque por el momento todavía no puedo manejar y ni que hablar de montar a caballo. Pero en realidad lo que más extraño son los asados con los amigos. Debo hacer una dieta estricta. Así que por un tiempo tendré que conformarme con comer sólo pescado.»