ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

7 de julio 2008 - 00:00

El español rompió hasta con el protocolo inglés

ver más
Rafael Nadal se declaró «muy feliz» por haber ganado su «torneo favorito» al recibir la Copa de Campeón de Wimbledon en una pista central abarrotada y en la que el príncipe Felipe y la princesa Leticia disfrutaron con la primera victoria de un español en Londres desde 1966, cuando venció el mítico Manolo Santana.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Después de 4 horas y 48 minutos, 413 puntos después, Nadal sentenció a Roger Federer en su cuarto punto de partido.

Entonces se revolcó en el suelo de Londres, una alegría lógica porque había destronado al suizo en su propia casa y después, decidió celebrarlo con los suyos.

Recordó sus momentos de París, subió al palcode su familia y se fundió en un abrazo con sus padres, su tío Toni, y su manager Carlos Costa.

Nadal fue más lejos. Rompió el protocolo y se paseó por el primer anfiteatro de la Catedral para saludar a los príncipes de Asturias.

Al bajar a la pista, comenzó la presentación de los dos jugadores, el finalista y el vencedor.

Y el finalista era Federer. Era nuevo y diferente.

Cuando Nadal tuvo el turno para hablar, estaba sensiblemente emocionado: «Es imposible explicar lo que sentí en ese momento. Estoy muy feliz por ganar mi campeonato favorito. Gracias a todo el mundo», pudo balbucear el español.

La ovación fue impresionante: «Estoy delantedel mejor jugador de la historia», afirmó después. «Fue increíble, quiero felicitarle por su actitud, es muy buena para el tenis».

«¿Fue la final más especial?», preguntó la periodista Sue Barker. «Seguro. Con Roger cinco veces aquí, las dos últimas muy cerca... Pero él es aún el mejor, tiene cinco. Yo sólo una, así que para mí es muy importante», aclaró.

Antes había hablado el pentacampeón, que recibió una ovación de la gente.

«Lo intenté todo», dijo como primeras palabras entre risas y un suspiro. «Pero mira, él ha merecido el campeonato y ha jugado fantástico», añadió.

El suizo explicó que ante Nadal tienes que esperar lo peor: «Es el peor rival en la mejor pista». Luego prometió que volvería a Londres el año que viene, y se llevó una nueva ovación, que ahora comparte con Rafa.

Minutos después, Nadal realizó el tradicional mordido de la Copa. Dejó las lágrimas para exhibir una sonrisa. Iba asimilando lo que había conseguido.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias