Maradona estuvo con su hija Dalma y su novia Rocío Oliva.
Diego Maradona fue recibido este viernes con aplausos en el estadio Olímpico de Roma, de Italia, donde recibió insultos y silbidos en la final del Mundial 1990, y fue saludado por algunos hinchas que se pusieron de pie para saludarlo.
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Maradona, de 52 años, que ingresó al Olímpico al minuto ocho del partido acompañado de su joven novia, Rocío Oliva y de su hija Dalma, respondió a los aplausos con un saludo.
El exfutbolista argentino acudió al estadio para observar el partido que Roma, líder de la liga italiana, le ganó al Napoli, club en el que brilló, por la octava fecha.
Desde gran parte de la tribuna Monte Mario y sectores adyacentes partieron aplausos y muchos hinchas se pusieron de pie y dejaron de ver el partido para celebrar el ingreso del "10".
Maradona fue invitado al estadio por el propietario de Roma, el empresario estadounidense James Pallotta.
En ese mismo estadio, "Pelusa" sufrió una de las silbatinas más fuertes de su carrera, cuando respondió con un insulto, en el preciso instante en que la pantalla gigante mostraba su rostro, a los silbidos de los fanáticos italianos al himno argentino, en plena final ante Alemania del Mundial 90.
Minutos antes de su ingreso, cientos de fanáticos romanos insultaron con un coro ofensivo a los napolitanos en el que dicen al Vesubio que los "lave" con su fuego, lo que podría significar una sanción al club de la capital, informó la agencia ANSA.
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