Labruna chocó hace dos semanas a un taxista, al que dejó con lesiones leves. El entrenador socorrió a la víctima y luego culpó a su mujer del accidente.
Las cámaras de televisión que monitorean el exclusivo barrio en que sucedió el accidente revelaron que Labruna viajaba sólo y que su mujer llegó un cuarto de hora después al lugar.
El técnico, que ahora enfrentaría procesos por cohecho y perjurio, confesó el engaño este domingo luego de la derrota de su equipo por 5-4 ante Audax Italiano, pero no confirmó el soborno.
La policía chilena, según encuestas la institución mejor evaluada del país, es considerada una organización con bajos niveles de corrupción y el pago de coimas a sus funcionarios es absolutamente inhabitual.
Si Labruna es considerado culpable de los eventuales delitos de cohecho y perjurio, la justicia podría dictar su arraigo e impedir que acompañe al equipo a torneos internacionales.
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