Roma (ANSA, Reuters, EFE) - Un día después de haber logrado su polémico «scudetto», las acciones de Juventus se derrumbaron ayer 26% en la Bolsa, en medio de rumores cada vez más fuertes de que el club será descendido a la B y que el título podría ser asignado a Inter y no al Milan.
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«¿Estos scudettos pueden ser asignados al Inter?: Sí», tituló a toda página «La Gazzetta dello Sport» al referirse a los títulos 2004-05 y 2005-06 ganados por Juventus, investigados por denuncias de corrupción arbitral.
Además de Juventus, cuya suerte parece echada, Milan también corre serio riesgo de sanción por « responsabilidad objetiva», pues su dirigente Leonardo Meani está seriamente comprometido en escuchas judiciales. Está incluido en el elenco de 41 indagados por la fiscalía de Nápoles, que investiga una eventual «asociación para delinquir» orientada a la estafa deportiva comandada por Luciano Moggi, quien comenzó a declarar ayer ante los fiscales de Roma.
El ex premier Silvio Berlusconi reclamó el domingo que ambos títulos deben ser asignados al Milan, su club, pero fue el DT de Juventus, Fabio Capello, quien recordó que también Meani está implicado en las escuchas telefónicas.
El rol de Meani como dirigente de segunda línea del Milan, a diferencia de Luciano Moggi en Juventus, po dría salvar al club de Berlusconi, que entonces sí podría ser coronado campeón de los dos últimos scudettos.
Con todo, si el Milan también es castigado con quita de puntos, los scudettos bajo sospecha podrían ir entonces para Inter, que fue tercero en 2004-05 con 72 puntos ( contra 79 del Milan y 86 de Juventus) y tercero también en 2005-06 con 76 puntos ( contra 88 del Milan y 91 de Juventus).
Posibilidad
Otros especialistas afirman en cambio que la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) podría decidir finalmente que ambos títulos queden vacantes, como ya ocurrió en 1927, con un campeonato ganado por Torino, pero revocado por corrupción.
La FIGC se reunirá hoy para conocer el nombre de un interventor tras las renuncias del presidente Franco Carraro y del vice Innocenzo Mazzini, también implicados en el escándalo.
En tanto, la alegría por el 29° título de su historia ganado el domingo en Bari con triunfo de 2-0 ante Reggina le duró muy poco a la Juve, cuyas acciones se desplomaron 26% en la Bolsa y su cotización debió ser suspendida.
El especialista Michele Uva, de la consultora Sportmarkt, dio dramatismo a la situación al informar que las pérdidas de Juventus, si se ordena su descenso a la B, pueden ser de unos 170 millones de euros.
Uva advirtió que «más grave aun» será para el club turinés, el más popular de Italia, mantener el nivel salarial de 127 millones de euros de sus jugadores, cuya cotización caerá además notablemente en la B, mientras que el canal «Sky» reduciría su paga de 80 a 3 millones de euros.
Juventus también debería rescindir su contrato con la empresa de telefonía celular 3 Italia, ya que existe una cláusula que lo prevé «en caso de exclusión del campeonato de Primera División por razones disciplinarias».
El terremoto involucraría a la petrolera Tamoil y a Nike, que pagan 20 y 13 millones de euros anuales, respectivamente, por contratos de patrocinio que podrían ser cancelados si el club es castigado con el descenso a la B.
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