En esta oportunidad, el jugador de los Red Bull de Nueva York convirtió dos goles, uno espectacular.
En tiempo adicionado, Henry se hizo dueño de un córner desde la derecha y acomodó la pelota. Cuando nadie, salvo él, esperaba lo que sucedió, el francés le pegó a la pelota que se terminó metiendo por el segundo palo del arquero de Columbus Crew que sólo atinó a mirar como se metía dentro de su arco.
El resultado de esta gran jugada: festejo de los de Nueva York y ovación para Henry.
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