Lanús, clasificado de antemano para la Copa Libertadores 2012, y Newell's Old Boys, ubicado en los últimos puestos, empataron 2 a 2, en el partido que cerró la participación de ambos en el torneo Apertura de fútbol.
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Los goles de Lanús, que arrancó como uno de los candidatos a la corona y al que esta igualdad le impidió finalizar al menos como escolta de Boca, fueron anotados por Silvio Romero y el uruguayo Mario Regueiro; para los rosarinos, que llevan 15 partidos sin triunfos, marcaron Diego Mateo y Pablo Pérez.
El desarrollo del partido era parejo cuando Lanús se encontró con la ventaja, a los 19 minutos, con el gol de Romero.
Pero Newell's, habituado a la mala fortuna, asimiló el golpe y se hizo, desde allí, dueño del partido. Favorecido porque Lanús, con la ventaja, recortó sus ambiciones y se retrasó en el campo, déficit que, en definitiva, le costó críticas a lo largo del certamen.
Y el equipo conducido por Diego Cagna primero lo empató (lindo cabezazo de Diego Mateo, a los 39) y después pasó a ganarlo, con un golazo de Pablo Pérez, entrando como 8, antes del descanso. Eso, justamente, era el 2 a 1 para Newell's: un descanso, un respiro, algo de aire.
Le duró hasta los siete minutos del segundo tiempo, que fue lo que tardó Lanús en empatarlo. Regueiro recibió una habilitación precisa de Mauro Camoranesi y batió a Sebastián Peratta para el 2 a 2.
Los dirigidos por Gabriel Schurrer, ya más ofensivos con el ingreso de Mariano Pavone, justificaron el empate con lo que hicieron luego: crecieron Matías Fritzler y Camoranesi en el mediocampo, y Regueiro y el propio Pavone complicaron a la última línea del visitante.
Eso, más insinuación que peligro cierto, alcanzó para que el conjunto rosarino empezara a resignar sus ilusiones de victoria, más allá de apostar a alguna contra con el ingreso de Ricardo Noir.
Pero no pudo Regueiro tras un centro de Pavone, no pudo tampoco Diego González con un remate desde el punto del penal que se desvió en Romero, y Lanús terminó el campeonato con el objetivo mínimo que se había planteado: la clasificación a la Copa Libertadores. Pero lejos de Boca y ni siquiera en la escolta.
Newell's, que no ganó desde que Cagna reemplazó a Javier Torrente (seis caídas y tres empates), celebró que el torneo terminó.