El presidente de Estados Unidos Barack Obama abrió la temporada 2010 de las Grandes Ligas de béisbol con una primera bola ceremonial que incluso el atlético comandante en jefe reconoció que estaba algo desviada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Usando una chaqueta roja de los Nacionales de Washington pero una gorra negra del equipo de su ciudad, los White Sox de Chicago, el delgado zurdo lanzó la primera bola del día inaugural antes de que los Nacionales enfrentaran a los Phillies de Filadelfia.
"Un poco alta. Un poco alta y desviada", reconoció un sonriente Obama luego de su alto y arqueado lanzamiento al tercera base de los Nacionales Ryan Zimmerman. El evento ocurrió 100 años después de que William Howard Taft, el presidente número 27 de Estados Unidos, se convirtió en el primer mandatario en lanzar la primera bola del día inaugural el 14 de abril de 1910.
En esa ocasión el equipo de béisbol de Washington de ese tiempo, los Senadores, derrotó 3-0 a un equipo previo de Filadelfia, los Atléticos. Tras lanzar la bola, Obama apareció con presentadores de televisión locales de los Nacionales, que lo reprendieron levemente por usar una gorra de otro equipo.
El Presidente se defendió, señalando que su hogar sigue en el lado sur de Chicago. "Quería que le fuera bien a los Nats. Me encantan. Es un grandioso día para la ciudad, pero soy un chico del lado sur", bromeó Obama.
Agregó que estaba "un poco decepcionado" con su primera bola y criticó su propia actuación cuando los presentadores le respondieron. "Esto aquí es desconsolador. La solté un poco alta, poco antes", bromeó Obama lamentándose cuando se repitieron las imágenes de su lanzamiento.
El presidente se quedó en el juego por tres innings.
Dejá tu comentario