En los circuitos subterráneos que comunican a las barras bravas del fútbol se manejaba ayer con más fuerza una hipótesis sostenida por la « investigación» de los propios fanáticos: que la muerte del joven Emanuel Alvarez fue consecuencia de un enfrentamiento interno entre hinchas de Vélez.
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Este caso es uno de los más intrincados de todos los que se conocieron como fruto de la violencia en el fútbol, por cuanto aquí hay tres grupos que parecen tener el protagonismo.
Los principales son las hinchadas de San Lorenzo y Vélez, ya que eran los equipos que se enfrentaban el día de la tragedia, pero también terció Huracán en un extraño «ménage à trois».
Los de San Lorenzo que abandonaron el estadio y se alejaron por la zona del Cementerio de Flores hablaban insistentemente de una interna en la hinchada de Vélez.
Después entró a tallar Huracán, porque el hecho se produjo justo en la puerta del complejo La Quemita. La Policía y las autoridades de seguridad no encontraron muchas pistas y menos el gobierno, que desligó al fútbol del hecho y lo inscribió en la crónica policial.
El grupo que domina a la hinchada de San Lorenzo, Butteler, se marginó del conflicto e incluso envió condolencias a la familia del hincha de Vélez. Además, sus representantes se comunicaron con sus pares de Vélez a pesar de las diferencias que los separan.
Por el lado de Huracán y más allá de la denuncia de un supuesto «veraneante» de La Quemita, quien dijo que vio a personas armadas vestidas con los colores del club del « globito», solamente hubo sospechas.
Desde fuera del club se apuntó al grupo «El Pueblito» como responsable, ya que algunos de sus componentes habrían intentado «asustar» a los velezanos. Otra versión apuntabaa «La Zavaleta», grupo que el año pasado perdió una bandera con los de Vélez, pero fue expulsado de la tribuna e incluso de La Quemita porque sus integrantes robaban a los asociados los días de partido.
Entonces queda la hipótesis del conflicto interno en la hinchada de Vélez, comandada por «La Pandilla», que se prepara para recibir los embates del grupo de Ciudadela.
En un barrio de esta capital donde hay referentes de la hinchada de Vélez ya saben que en el ómnibus iban los integrantes de un pequeño grupo conocido como «La París». Estos paran cerca de la cancha de Vélez y son cuestionados por algunas actitudes «violentas».
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