El 5 de diciembre de 1982, en un partido que enfrentó al Ajax y al Helmond, al genial holandés se le ocurrió no patear el penal sino tocar la pelota y que definiera la jugada un compañero que esperaba la acción al borde del área. Ahora, y como muestra el video, lo hicieron en Japón y volvió a salir bien.
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La única diferencia es que Cruyff lo hizo cuando su equipo ganaba 5 a 0 y los japoneses se animaron a hacerlo cuando el partido estaba empatado en tres.
Esta jugada también la intentaron hace dos años Pires y Henry para el Arsenal, pero el delantero que actualmente está en el Barcelona apenas movió la pelota y un defensor llegó a tiempo para despejar la pelota.
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