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River sorprendió con su plan-teo, con tres en el fondo, Guillermo Pereyra por toda la cancha con Riquelme y dos carrileros que hicieron un gran despliegue: por derecha Franco y por izquierda Zapata, adelante D'Alessandro y Ortega en la creación y el goleador Cavenaghi bien metido dentro del área. Boca nunca le encontró la vuelta al planteo del rival, utilizó todas sus armas para atacar, pero Riquelme estaba molesto por la marca pegajosa y Omar Pérez no aparecía para auxiliarlo. La pelota la manejaba Traverso, que no es de los que mejor la tratan, y por eso faltó claridad para buscar a Delgado y Carreño, que tampoco tuvieron una buena noche.
Abbondancieri, con dos tapa-das clave a Zapata y Ortega, trabajó mucho más, en el primer tiempo, que el debutante Germán Lux, que se dedicó a descolgar con seguridad centros y muy poco más.
Por eso no extrañó que River se pusiera en ventaja con un gol de Cavenaghi, aprovechando un buen desborde de Zapata.
En el segundo tiempo Tabárez soltó a Omar Pérez por el medio, como un segundo enganche, para que Riquelme tenga en quién descargar la pelota cuando recibía de espaldas, eso le dio más posibilidades ofensivas, pero se exponía a los contraataques de River, que tuvo en Ortega a su mejor valor y a un Cave-naghi muy peligroso dentro del área.
River siempre se mostró mejor parado, con sus defensores concentrados en la marca, Demichelis reemplazó a Guillermo Pereyra en seguir por toda la cancha a Riquelme, y también cumplió con acierto su labor. Ortega, con sus gambetas, apilaba rivales y el segundo gol parecía llegar en cualquier momento. Tanto que a los 27 un remate de Cavenaghi rebotó en un poste.
Boca seguía desconocido, con Riquelme que no acertaba ni en las pelotas paradas, con Delgado «desaparecido en acción» y Pérez, que había arrancado bien en el segundo tiempo, se fue apagando hasta que fue reemplazado por Gaitán.
River terminó a toda orquesta, jugando los últimos minutos en el área de Abbondancieri y se llevó el tercer superclásico del verano. Los que manejan estadísticas hablarán de empate técnico, porque en Mendoza empataron, en Mar del Plata ganó Boca y en Córdoba, River. Pero para River este triunfo vale por todo el verano
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