River ganó el clásico y dejó herido a Independiente
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River le ganó a Independiente un clásico en el que necesitaba sumar de a tres.
Lo bueno que hacía Emiliano Rigoni corriendo por la banda derecha de su equipo empezó a amortiguarse con la inclusión del uruguayo Mayada, dejando durante el segundo tramo del primer tiempo y la mayor parte del segundo con el dominio repartido, siempre dentro de un contexto de escasísimas jugadas claras colectivas.
Es que por momentos la propiedad del balón era repartida pero con un denominador común, ya que ninguno lograba romper la estructura defensiva del rival.
Eso provocaba que el juego se tornara tedioso ante la ausencia de ritmo, algo que se generaba por las constantes interrupciones que provocaban las faltas sistemáticas y los pelotazos como primer recurso y no como último.
Apareció un poco mejor River en el inicio del segundo tiempo, pero con el déficit apuntado, pero como Independiente no ofreció nada en el complemento, no sufrió en ningún momento.
Claro que River tampoco fue lo claro que exigían las circunstancias para consumar un triunfo que parecía posible y resultaba necesario, porque siempre acechó al 'Ruso' Rodríguez pero no ejecutó lo que insinuó.
El "Rojo" recién género algo con el ingreso del uruguayo Cristian Rodríguez, una costumbre de este equipo cada vez que el "Cebolla" pisa la cancha, algo que hace bastante poco por cierto, castigado permanentemente por lesiones musculares.
Y cuando la noche se moría en medio de truenos y relámpagos que anunciaban una tormenta por llegar, un centro de Gabriel Mercado encontró la cabeza de Alario, la respuesta insegura del arquero Rodríguez y el rebote del exfutbolista de Colón que definió de zurda para concretar la apretada pero en definitiva merecida victoria riverplatense.
"Año bisiesto, año siniestro", reza el antiguo adagio popular. Si esto es tan así, a Independiente se le empezó a cumplir justo un 29 de febrero, día emblemático de cada cuatro años, porque dejó sus sueños arrumbados muy prematuramente y puso en la picota la continuidad de su entrenador Pellegrino. ¿Y River? River va.




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