Jaite, durante un entrenamiento previo a la última serie de Copa Davis, ante República Checa. "Terminamos entre los cuatro primeros y perdimos con el campeón", evaluó.
Se lo ve tranquilo a Martín Jaite, pese al por momentos desgastante doble rol que le toca cumplir por estos tiempos como capitán de Copa Davis y director del ATP de Buenos Aires. Es como si tanta responsabilidad por tener que planificar los entrenamientos del equipo argentino de cara a Alemania, por la primera ronda, del 1 al 3 de febrero en el estadio Mary Terán de Weiss, y por tener que organizar el certamen más importante de nuestro país, que se desarrollará del 16 al 24 de febrero en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, la canalizara en entusiasmo y buena predisposición para armar todo de la mejor manera posible. En diálogo con Ámbito.com, Jaite opinó sobre ambos desafíos que tendrá por delante y cómo los encarará.
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Periodista: ¿Qué expectativas tiene para esta nueva edición del ATP de Buenos Aires?
Martín Jaite: Son muy altas. Al igual que todos los años buscamos innovar, ya sea haciendo remodelaciones en el predio o esforzándonos por atraer a los mejores jugadores. Me divierte mucho organizar un torneo como éste.
P.: Mónaco aún no confirmó su participación. ¿De qué depende que juegue?
M.J.: "Pico" vive una realidad diferente, disputa los últimos años de su carrera. Aunque aún no nos dio el sí, tenemos fe en que será de la partida y haremos lo posible para que así sea.
P.: ¿Se han contactado con otros jugadores importantes para convencerlos?
M.J.: Hablamos con Juan Martín Del Potro, Janko Tipsarevic, Jo-Wilfried Tsonga y Gael Monfils, pero han elegido otros caminos. Ahora vamos a tratar de apalabrarnos a Kei Nishikori (de Japón) y a Alexander Dolgopolov (de Ucrania), aunque aún no están confirmados.
P.: ¿El hecho de que Copa Davis y ATP de Buenos Aires se disputen con tanta cercanía en el calendario puede favorecer en algo?
M.J.: Son dos torneos muy importantes para la Argentina, aunque cada uno encierra su propia tradición de manera independiente. Quizás algún jugador alemán que venga a participar en la serie decida anotarse, pero no lo sé. Hasta 44 días antes hay posibilidades de que se anoten.
P.: Con respecto a la Copa Davis, ¿qué balance hace de este año?
M.J.: Fue un año diferente, en el que viajé mucho. Era un puesto que tenía muchas ganas de ocupar en algún momento de mi vida. Esta temporada quedamos entre los cuatro primeros, algo bastante positivo en líneas generales. Perdimos en semifinales con el campeón (República Checa), un equipo que fue superior. Lo que sucede es que en la Argentina estamos acostumbrados a que si no somos primeros no somos nada. Creemos que somos más de lo que realmente somos.
P.: Teniendo en cuenta que se jugará después del Abierto de Australia, sobre superficie dura. ¿Por qué optaron por el polvo de ladrillo para la serie contra Alemania?
M.J.: Nos inclinamos por el polvo de ladrillo porque consideramos que es la mejor superficie. Lo charlamos con los jugadores y con el resto del cuerpo técnico y llegamos a esa conclusión. Incluso nos contactamos con Del Potro pero no recibimos respuesta.
P.: ¿Qué importancia le da a la recuperación de Nalbandian para que vuelva al equipo?
M.J.: Afortunadamente, David siempre le dio prioridad a la Davis. Creo que en este momento de su carrera ganar la Ensaladera es una espina que tiene clavada y se la quiere sacar. Habrá que ver cómo está físicamente. En condiciones, es un jugador muy importante para la estructura del grupo.
P.: Con respecto al dobles, ¿tiene pensado seguir apostando por Schwank y Berlocq?
M.J.: Salvo Mónaco y Nalbandian, si está en condiciones, nadie tiene el puesto asegurado. Iremos viendo cómo se encuentran el resto de los jugadores. Aún falta mucho. Ojalá podamos llegar en mejores condiciones que las que nos tocó este año para las semifinales con los checos.
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