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Cuando más debilitada se ha encontrado la imagen barcelonista, la entidad catalana ha recurrido a una respuesta contundente y firme para recuperar parcialmente su crédito.
Mientras que la mayoría de medios de información se hacían eco hoy de la denuncia expresada ayer por el canal autonómico 'Tele Madrid' del supuesto escándalo sexual de algunos barcelonistas, la plana mayor del Barca, como nunca lo había hecho antes, aunó el discurso y lo elevó en defensa de su imagen y de la plantilla, en concreto, de aquellos jugadores agraviados.
El Barcelona no facilitó los nombres de los jugadores presuntamente implicados en la supuesta juerga.
En el vestuario, los dos directores generales, Xavier Pérez Farguell y Anton Parera, se reunieron con la plantilla para conocer de primera mano qué es lo que había sucedido y hablar con tres jugadores, supuestamente los implicados en el asunto.
Al final del encuentro, el técnico Carlos Rexach, los dos directores generales, y el capitán de la plantilla, Sergi Barjuán, salieron al paso ante casi un centenar de informadores que, en el día de hoy, sólo iban a disponer de la versión de los cuatro ponentes, ya que el club no autorizó la salida de ningún jugador más, como es norma en los entrenamientos ordinarios.
Sergi habló de "sorpresa" por las informaciones y aseguró que el ánimo en la plantilla estaba abatido. Parera explicó con pelos y señales 'todo' lo que sucedió en el hotel Hesperia y 'demostró' que no hubo juerga sexual y nada que se pareciese.
Parera dijo que lo de las chicas fue una conversación con un grupo de aficionadas quienes abordaron en el hotel a tres futbolistas para pedirles autógrafos, fotos o invitaciones, sin más.
Parera concretó sólo que el encuentro entre ellos duró entre veinte y treinta minutos y que, después, los jugadores se fueron a dormir a su cuarto, lo que corroboró el jefe de seguridad del club, Antonio Iglesias.
En la comparecencia ante los medios también estuvo el entrenador Charly Rexach, quizá el más dolido de todos. Se refirió a que el pacto no escrito entre medios y club se había fracturado porque los primeros lo habían vulnerado.
Pérez Farguell emplazó a los medios a "rectificar", mientras que en el vestuario el presidente del club, Joan Gaspart, volvía a elevar el tono ante los jugadores, pero sin renunciar a mantener el compromiso deportivo suscrito con todos ellos: ganar la Liga y la Copa de Europa.
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