El estadio de Boca Juniors fue suspendido esta tarde provisionalmente para encuentros correspondientes a torneos internacionales, entre ellos la copa Libertadores, según una resolución del Comité Ejecutivo de la Conmebol.
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El organismo resolvió suspender el estadio "para todo partido programado por la Conmebol hasta tanto se ejecuten los trabajos que correspondan para dar seguridad a los jugadores y árbitros", de acuerdo con un escrito difundido ayer.
En ese sentido, aclaró que dichas labores deberán llevarse a cabo "especialmente en la zona de los palcos colocando protección para evitar nuevos hechos como el sucedido" y que el estadio "solo será habilitado previa verificación de la Conmebol".
La resolución además indica que el resultado del encuentro que Boca ganó por 2 a 1 no se modificará y también se le aplicó al club una multa de 30.000 dólares, por lo cual la institución está obligada a "cautelar la seguridad del partido" cuando juegue de local.
El Comité Ejecutivo de la Conmebol tomó la decisión luego de la agresión sufrida por el juez de línea uruguayo Pablo Fandiño durante el partido de ida ante Cruzeiro por los octavos de final de la Copa Libertadores de América.
El árbitro del partido fue Jorge Larrionda y en su informe señaló que "el comportamiento del público fue correcto" así como también "la conducta de los jugadores de ambos equipos y la organización general del encuentro".
El hecho ocurrió el pasado miércoles cuando faltaban 30 segundos para la finalización del encuentro entre Boca Juniors y Cruzeiro y el asistente fue agredido desde la zona de los palcos del estadio xeneize.
Fandiño sufrió una herida cortante en el parietal izquierdo como consecuencia del golpe de un cubo de hielo, pero su herida no revistió gravedad.
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