Independiente consiguió un triunfo de gran valor. Cuatro goles no se logran a menudo y menos con Cienciano, que llegaba con sus pergaminos de gran equipo luego de ganar la Copa Sudamericana.
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Lo cierto fue que este equipo de Pastoriza mostró un juego diferente, que partía del sacrificio para cimentar un triunfo de alto nivel en lo futbolístico.
Era de suponer que Pastoriza sabía que a Cienciano no hay que dajarle que mueva la pelota, manejarla y pensar en ese ritmo cansino, por momentos tedioso, pero eficaz. La fórmula que diagramó la gente de Independiente era bastante simple: fervor, marca, encimar en la salida cuando se podía imponer una cuota de fútbol,sabiendo también que, cuando al equipo peruano lo apuran, pueden lastimarlo.
El técnico -en principioacertó con la inclusión de Losada, porque supo generar espacios, ganar en velocidad y encontrar sociedad con Manso (de gran trabajo) y Giménez, buscando por todo el frente de ataque. Una fórmula que inclinó la balanza para el equipo argentino, de manera -si se quiereinesperada.
Cuando el propio Losada logró el tercero, podía decirse que mucho antes pareció que el partido estaba terminado.
En verdad, le sobró un tiempo, porque el medio de Cienciano no encontraba la pelota y, en su necesidad de atacar, dejaba espacios. De todas formas, en una jugada aislada, Acaciete acertó con el arco, pero minutos después Losada logró el cuarto, luego de dos valorables jugadas de Giménez. Estaba todo dicho..., aunque finalmente la diferencia pudo ser mayor.
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