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14 de mayo 2008 - 00:00

Un descuido le complicó la serie a Boca

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Boca Juniors y Atlas, de México, empataron esta noche 2 a 2, en un partido que tuvo emociones hasta el final, en el encuentro de ida por los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.

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Los goles del equipo dirigido por Miguel Brindisi los señalaron Omar Flores y Jorge Torres, mientras que para los de Carlos Ischia marcaron Hugo Ayala, en contra, y Julio César Cáceres.

El encuentro se jugó ante una multitud en el estadio de Vélez Sársfield, debido a la suspensión de la Conmebol que pesa sobre La Bombonera, con un buen arbitraje del colombiano Wilmar Roldán.

El desquite de esta serie se jugará el miércoles de la semana que viene en la ciudad mexicana de Guadalajara.

Este resultado dejó mal parado al equipo de Ischia, habida cuenta del desquite en México y que Atlas empatando sin goles y hasta por un gol avanzará a las semifinales del certamen continental.

"Viejos conocidos" (se enfrentaron en la primera fase del certamen continental) Boca y Atlas fueron fieles a sus respectivos esquemas, a pesar de que el tempranero gol del conjunto mexicano sorprendió a los dirigidos por Ischia.

Siempre con Riquelme de estratega, Boca intentó presionar de entrada, mientras el Atlas no ejerció marca personal sobre Román.

Pero Román no estuvo en una buena noche y su presencia pasó casi desapercibida.

En realidad como todo Boca, que este miércoles fue un puñado de voluntades.

De todas maneras, las táctica en el fútbol suele quedar de lado con la llegada de un gol.

Así, en el minuto 5 Atlas "madrugó" a Boca en una jugada con pelota parada.

Tras un centro, Omar Flores se le anticipó a Fabián Vargas y definió de cabeza.

Acusó el impacto el equipo 'xeneize': Riquelme probó de media distancia sin puntería, luego Rodrigo Palacio por dos veces estuvo cerca del empate y más tarde un disparo de Martín Palermo salió apenas desviado.

Los desacoples defensivos fueron una constante en Boca durante el primer tiempo, situación que no pasó desapercibida por los visitantes, teniendo en cuenta la movilidad de Bruno Marioni y Mendivil.

Sobre la media hora, sin embargo, Jesús Dátolo armó una gran jugada por la derecha, pero se vio rodeado por varios adversarios y terminó perdiendo la pelota.

La enjundia de Boca de tres cuartos de cancha hacia adelante disimuló los errores de los defensores y a los 37 minutos alcanzó el empate.

Palacio desbordó por la derecha, sacó un centro a "rastrón" para la entrada de Palermo y el defensor Hugo Ayala en su afán por rechazar mandó la pelota adentro de su propia valla.

Como era de esperar, Boca encaró con mucha decisión la segunda etapa, en tanto el Atlas se fue replegando y apostó al contrataque.

Con los ingresos de Alvaro González y Cristian Chávez por Maidana y Vargas, Ischia buscó mayor peso ofensivo para su equipo y por momentos lo consiguió.

Palermo se perdió un "gol cantado" a los 20' y enseguida Palacio, sólo frente al arquero, fue interceptado por un defensor cuando se aprestaba a rematar, luego de demorar demasiado cuando toda la cancha se preparaba para gritar el gol.

Arreciaron los ataques 'xeneizes' con el ingreso del juvenil Chávez, quien le dio otra tónica al andar y de ese modo Palermo y Palacio, a pesar de no estar en su noche, tuvieron a mal traer a la defensa del Atlas.

Con el transcurrir de los minutos el partido se tornó intenso, con Boca siempre al ataque y con Atlas tratando de defenderse.

Y de tanto ir, Boca rompió la paridad a los 30 minutos: Palermo bajó una pelota para Julio César Cáceres y el zaguero paraguayo definió de volea para poner a los argentinos arriba en el marcador.

Entonces Boca fue por más.

Dátolo se perdió el tercero, un tiro bajo de Riquelme dio en un poste y Palermo volvió a fallar frente a los palos.

La cancha daba la sensación de ser un plano inclinado hacia el arco "azteca", pero a los 43 minutos volvió a equivocarse la última línea de Boca y el arquero Caranta, provocando que Torres, de cabeza, no perdonara para establecer el 2-2.

La imagen final de Riquelme con la camiseta entre sus labios fue por demás expresiva.

Con el empate frente al Atlas, en el Amalfitani, Boca quedó mal parado en la Copa, aunque la historia de los últimos tiempos dice que nunca hay que dar por muerto al conjunto de la ribera.

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