Cuando faltaban minutos nada más para el pitazo final, una extraña situación le puso suspenso al cotejo en la pelea por un lugar en el Mundial de Qatar: el arquero uruguayo Sergio Rochet se metió por completo dentro del arco, estirando con sus brazos la pelota a la altura de la línea de gol, pero el árbitro brasileño Anderson Daronco y el VAR consideraron que no ingresó en su totalidad.
La jugada que parecía no traer complicaciones terminó con todo el banco peruano reclamando el gol, al afirmar que el balón había entrado entero en el arco uruguayo.
No obstante, sin revisión del VAR, Daronco hizo caso omiso de la jugada y el desarrollo del partido continuó con normalidad, aunque los reclamos de la delegación peruano no cesaron.
Es que, de conseguir el empate, Perú todavía tendría chances de arrebatarle el boleto directo al Mundial a Uruguay, y ahora solo deberá contentarse con asegurarse el Repechaje con una victoria en el duelo con Paraguay en Lima del próximo martes -o si no ganan Colombia y Chile-.
La tecnología que se usa en Europa y no en Sudamérica
En Europa, la pelota tiene un chip y al árbitro le suena su reloj para confirmarle que el balón traspasó la línea y es gol.
En las Eliminatorias Sudamericanas esta teconología no se aplica, por lo que el VAR es la única herramienta disponible para determinar qué es lo que sucedió.