20 de julio 2004 - 00:00

Acciones de Yukos se desplomaron tras anuncio de venta de su mayor filial

El cobro a Yukos del primer montante de su multimillonaria deuda y el anuncio de la venta de su mayor filial desplomaron hoy sus acciones en la bolsa y confirmaron los temores de que la mayor petrolera privada de Rusia tiene los días contados.

El ministerio de Justicia ruso anunció que ha cobrado a Yukos un monto de 5.254 millones de rublos (180 millones de dólares) de su deuda por presunta evasión fiscal y adelantó la inminente venta de su buque insignia, la empresa extractora Yuganskneftegaz.

Un comunicado ministerial explicó que esta suma fue cobrada a Yukos dentro de la recaudación de los 3.400 millones de dólares reclamados como impuestos evadidos en 2000.

Hay una demanda igual sobre 2001 y la Fiscalía General ha amenazado con reclamar cantidades similares por los años 2002 y 2003.

La nota oficial añade que en breve plazo será valorado y puesto a la venta el paquete de acciones de Yuganskneftegaz, la mayor empresa extractora de Yukos, cuyos activos fueron inmovilizados junto a los de las demás filiales, como Samaraneftegaz y Tomskneft.

Las acciones de Yukos, que tiene sus activos embargados, cayeron inmediatamente un 11,7 por ciento en la Bolsa Interbancaria de Divisas de Moscú -donde hubo de suspenderse la sesión- y un 14,65 por ciento en el sistema comercial ruso RTS.

Según la agencia rusa económica y financiera RBC, el impacto fue aún mayor en las bolsas alemanas: en Berlín los títulos de Yukos cayeron un 15,42 por ciento y en Fráncfort un 16,83 por ciento, hasta los 21 euros por acción.

Un portavoz de Yukos comentó al diario digital "Gazeta.ru" que, según la información disponible, Yuganskneftegaz podría ser vendida la próxima semana.

Sin embargo, un representante del Fondo de Propiedades Federales de Rusia, que actuará como comisionado en esta venta, dijo a la agencia RIA que los preparativos de esa transacción durarían un mes como mínimo.

El portavoz de Yukos afirmó que semejante venta sería "ilegal", pues Yuganskneftegaz, como empresa productora y que formó parte de la petrolera desde el momento de su privatización, de acuerdo con la ley sólo puede ser vendida en último extremo.

Según datos en poder de Yukos, Yuganskneftegaz (que el año pasado extrajo 50 millones de toneladas de crudo) no será subastada, sino vendida directamente por unos 1.750 millones de dólares a pesar de que sólo las reservas de crudo que controla en 28 yacimientos se calculan en 30.400 millones de dólares.

Diversas inversoras cuantificaron el precio de Yuganskneftegaz en entre 10.000 y 16.000 millones de dólares, en función de un probable y seductor descuento de hasta un 25 por ciento en caso de una venta rápida, según la Agencia de Información Petrolera.

La prensa rusa ha indicado que el proceso contra Yukos y sus principales accionistas redujo en los últimos tres meses la capitalización de la compañía en 55.000 millones de dólares, es decir, de 70.000 a 15.000 millones de dólares.

"Si la capitalización de toda Yukos es ahora de 15.000 millones, Yuganskneftegaz costaría más de 10.000 millones", dijo el analista de NIKoil, Lev Snykov.

Yukos, que extrae la quinta parte de todo el crudo de Rusia, informó hoy de que la compañía de tasación DeGolyer and MacNaughton valoró las reservas demostradas y probables de toda la petrolera (con fecha del pasado 31 de diciembre) en 43.000 millones de dólares.

El precio de Tomskneft es estimado por el propio Yukos en 5.400 millones de dólares y el de Samaraneftegaz en 4.600 millones.

"Es de lamentar que se haya escogido a Yuganskneftegaz como medio de pago. La venta de la empresa a la que corresponde el 62 por ciento de la extracción de Yukos supone de hecho la aniquilación de esta petrolera", comentó a Interfax Valeri Nésterov, analista de la inversora Troika Dialog.
 
Según el experto, este paso de las autoridades "es elocuente y demuestra cuál es el objetivo real respecto a la petrolera: cobrar la deuda o bien destruir la compañía", pues, de hecho, "la deuda podría saldarse con la venta de otros activos, menos valiosos".

Para Máxím Shéin, analista de la inversora BrokerCredirService, el anuncio de la venta de Yuganskneftegaz demuestra el fracaso de los intentos de la petrolera de llegar a un acuerdo extrajudicial con el Gobierno para aplazar los pagos y evitar la bancarrota.

"La probabilidad de que los accionistas de Yukos se queden con acciones de una compañía desprovista de sus activos aumenta cada día", señaló a RBC.

El viceministro de Desarrollo Económico y Comercio, Andréi Sharónov, pareció confirmar los peores augurios al comentar a RBC que "la quiebra de Yukos afectaría muy seriamente al clima inversor" en Rusia.

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