Que dos de los tres principales mercados financieros del globo permanecieran cerrados en la víspera no significa que el mundo se haya detenido. Es así que aun sin contar con la información de los precios podemos llegar a decir que lo que pasó ayer no fue demasiado auspicioso. En particular nos referimos al precio del petróleo, al que la mayoría de los analistas ve volviendo a reemprender el camino alcista en las próximas horas, luego de los atentados en Arabia Saudita y el recrudecimiento de las acciones militares en Irak. Este tipo de predicciones siempre son aventuradas, pero si se dan y se mantiene la relación que parece estar existiendo entre el precio de las acciones y el del crudo, es válido pensar que la primera sesión de esta corta semana no será muy positiva. Faltando apenas un mes para el próximo encuentro del Comité Abierto de la Reserva Federal, es claro que cada día que pase la información macro podría ir acrecentando su importancia como determinante del valor de las acciones y bonos. Es así que si hasta la semana pasada podíamos darnos el lujo de hacer caso omiso a los reportes gubernamentales, hoy deberemos estar atentos a los números del sector manufacturero, así como el viernes serán los datos sobre el empleo del mes de mayo los que acapararán nuestra atención. El problema es que aun acertando los valores que se den a conocer, el mercado ha estado actuando como si lo que fuera bueno para la economía, resultara malo para las acciones (o los bonos) y viceversa, por lo que cualquier pronóstico puede llegar a ser acertado por las razones equivocadas y equivocado a pesar de haber acertado en las razones.
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