25 de octubre 2007 - 00:00

Acindar y la cosecha, la esperanza

Martín Redrado
Martín Redrado
Desde el máximo alcanzado hace tres meses, el 24 de julio, el Banco Central ya perdió unos u$s 1.700 millones en reservas internacionales. Pero el gobierno espera que una serie de factores se conjuguen para mantener el dólar en $ 3,20 luego de las elecciones, sin tanto costo. Eso sí, a partir del 10 de diciembre, con la asunción de la nueva administración, se abre otra etapa en la que aún nadie se anima a predecir cuál será el techo para la cotización.

Las ventas de divisas fueron inevitables para hacer frente a la creciente demanda de dólares por parte del sector privado. Pero en el gobierno esperan que el mercado cambiario se equilibre e incluso vuelva a ser superavitario a más tardar en diciembre. Optimistas, esperan que haya una recuperación de la confianza y también cuestiones objetivas que produzcan un mayor ingreso de dólares en la plaza local. Estos son los elementos más importantes:   

  • Eventual mejora en la percepción de los inversores tras las elecciones: tanto en el BCRA como en Economía creen que el aumento de la demanda de dólares «es absolutamente normal para un período preelectoral», por lo cual, superada esta etapa, deberían reducirse las compras del sector privado. Ello debería estar acompañado por un aumento de la demanda de títulos públicos locales, que en las últimas jornadas sufrieron caídas, aun con mercados internacionales más calmos. Uno de los datos que manejan es que luego de los comicios hay buena cantidad de fondos de inversión que ya planificaron visitas al país para determinar si es buen momento para reingresar.

  • Reuniones

  • Tanto en Economía como en el Central tienen entrevistas agendadas con economistas y gerentes de inversión de importantesbancos de Wall Street y fondos. Sin embargo, nada asegura que se vayan con una visión optimista sobre el futuro económico. Manipulación de la inflación, reforma del INDEC, readecuación de tarifas y arreglo de la deuda en default son algunos de los principales temas que figuran entre las demandas de los inversores.   

  • Se aproxima la cosecha gruesa. En noviembre y sobre todo en diciembre está previsto que ingrese una gran cantidad de dólares, en particular por la venta de soja. Con precios agrícolas a niveles récord, el saldo comercial será muy favorable. En diciembre de 2006, por ejemplo, el Central tuvo que comprar u$s 1.800 millones para que no cayera el dólar. Pero coincidió con un excelente momento financiero de la Argentina, antes de que se formalizara la intervención del INDEC. Si los exportadores no son reacios y apuran la liquidación de las divisas, ésta será clave para ponerleun techo sin tanto costo a la cotización.   

  • Deben ingresar en breve los dólares de las AFJP en el exterior: ya se publicó la resolución correspondiente en el Boletín Oficial. Los fondos de pensión tienen plazo hasta el 31 de diciembre. Se trata de 20% de lo que tienen en el exterior, que supera levemente un monto equivalente a 10.000 millones de pesos. Esto implica que deberán entrar poco más de u$s 600 millones antes de fin de año. En el transcurso del año próximo tendrán que entrar otros u$s 1.800 millones adicionales, tal como lo exige la norma.   

  • La compra de Acindar por parte de Arcelor Mittal aportará divisas adicionales. La operación por la cual el gigante siderúrgico se queda con la totalidad del paquete accionario de la compañía se concretará entre fines de diciembre y enero. Son algo más de u$s 500 millones que también entrarán en el mercado local, impactando en el mercado cambiario.   

  • La Tesorería no compra dólares en el mercado: cuando se producen vencimientos de deuda, el Palacio de Hacienda adquiere las divisas en el Central, obviamente, a cambio de pesos. Esto repercute negativamente sobre el nivel de reservas, pero evita que haya presiones alcistas en el mercado cambiario. Se continuará trabajando de la misma manera en los próximos meses.
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